Prepara tu piel para el verano en 8 pasos

piel verano

¿Piel perfecta para el verano? Fácil si sigues estos pasos.

Durante la exposición al sol, la piel activa sus defensas naturales acelerando la renovación celular. Altera la descamación, lo que provoca un engrosamiento de la epidermis. Esto sirve como barrera protectora frente a los rayos UV, y evita que la piel se queme. Además, para protegerse de la radiación solar, activa la producción de melanina, la sustancia que da pigmento a la piel.

A las puertas del verano, llega el momento de preparar la piel para la exposición al sol. Exfoliar para liberarla de toxinas y células muertas e hidratar para calmar y relipidar la epidermis son dos de los pilares para un bronceado perfecto. Descubre, en 8 pasos, como lograr un tono más bonito, saludable y duradero que nunca.

1. Ayúdate con suplementos nutricionales

piel veranoRefuerza y nutre tu piel desde dentro aportándole todo lo que necesita para enfrentarse a la radiación solar. ¡Ojo! Los suplementos nutricionales solares mejoran la resistencia de la piel al daño solar. Pero no sustituyen en ningún caso a los protectores solares tópicos (cremas), sino que los complementan. Además, protegen del fotoenvejecimiento cutáneo. Aportan una serie de nutrientes como becacarotenos (precursores de la vitamina A, que aceleran el proceso de bronceado y proporcionan un resultado más uniforme y duradero), o antioxidantes (que protegen la piel del estrés oxidativo).

2. Exfolia para un bronceado uniforme

piel veranoTécnicamente, la exfoliación es el proceso natural de renovación celular que lleva a cabo la epidermis para la eliminación de las células muertas, y que dura, aproximadamente veintiocho días. No solo renueva la epidermis para conseguir una superficie uniforme, sino que revela una piel que luce sana, radiante y libre de impurezas. Sin embargo, este mecanismo natural con la edad pierde eficacia y hay que reforzarlo con ayuda extra. Aunque la exfoliación debe realizarse durante todo el año, de cara al verano y a la exposición al sol es especialmente importante para preparar la piel, ya que de esa manera su superficie quedará completamente limpia, renovada y sin capas de células muertas, y se conseguirá un bronceado más uniforme, luminoso y duradero. Exfolia tanto rostro como cuerpo una vez por semana con un producto específico.

3. Depilación, ni un vello fuera de sitio

Es el momento, también, de eliminar todo el vello indeseado. Si utilizas sistemas como la depilación láser o la fotodepilación, agenda la última sesión de la temporada, teniendo en cuenta que tendrás que aportarle a la zona protección solar extra. Aunque los equipos láser más sofisticados pueden utilizarse en la piel bronceada, extrema las precauciones para prevenir la aparición de manchas indeseadas. Y si prefieres la depilación con cera, crema, cuchilla etc., no olvides hidratar a fondo y reparar la piel nada más depilarla. Evita hacerlo justo antes de exponerla al sol.

4. Alimenta tu piel desde el interior

La alimentación y la micronutrición pueden aumentar la fotoprotección natural de la piel, ayudando a equilibrar la respuesta inflamatoria del cuerpo, así como los mecanismos antioxidantes y la actividad apoptótica saludable del propio organismo, y estimular la síntesis de melanina“, explica la experta en nutrición y dietética Inmaculada Canterla, directora de Cosmeceutical Center. Que no falten en tu dieta: coenzima Q10 (en el pescado, el marisco, las espinacas y las nueces), betacarotenos (en la calabaza, las zanahorias, los melocotones, albaricoques, la papaya, los pimientos), y vitamina C (en las fresas, los frutos del bosque, el kiwi, los cítricos o el brócoli, entre otros).

5. Hidrata tanto por dentro como por fuera

piel veranoImprescindible durante todo el año. La hidratación es, si cabe, aún más importante en los meses de verano y cuando nos exponemos al sol. A nivel cutáneo, para ayudar a la piel a repararse tras estar expuesta a las radiaciones. Y a nivel global, no solo para que el organismo funcione correctamente pese a las altas temperaturas, sino para prevenir golpes de calor, deshidratación y bajadas de tensión.

6. Protege de los efectos nocivos del sol

El sol es fundamental para la vida: interviene en la síntesis de vitamina D, ayuda a mejorar el estado anímico y a prevenir la depresión, fortalece el sistema inmune y regula la presión arterial. Sin embargo, es bien sabido que la exposición a sus radiaciones tiene efectos nocivos que es fácil mantener a raya con una protección solar adecuada. Actualmente existe en el mercado una amplísima gama de protectores solares. Están adaptados a las necesidades de cada tipo de piel y de cada actividad. Además de las texturas, que van de la bruma al aceite pasando por la crema o la espuma. Utiliza como mínimo un FPS 30.

7. Pies el momento del destape

piel veranoTras meses tapados y protegidos por calcetines, medias y botas, llega el momento de dejar los pies (y las uñas) al aire. Ponlos a punto con una buena exfoliación, sobre todo en la zona de talones y tobillos. Hidrata en profundidad, y protégelos de las típicas rozaduras que provocan las sandalias durante los primeros días aplicando un poco de árnica en las zonas críticas.

8. Huye de las cabinas de bronceado

Ya en 2009 la OMS publicó un informe en el que advertía de los riesgos de exponer la piel a la radiación UVA en las cabinas de bronceado. Desaconsejaba su uso por su potencial cancerígeno. En países como Inglaterra, Australia, Francia o Brasil están prohibidas. Aunque en España siguen existiendo, son la forma menos recomendable de obtener un tono bronceado. Si no puedes esperar a que la piel se broncee de forma natural no recurras a ellas. El daño producido a la piel no compensa. Mejor opta por el bronceado DHA (100% natural, inocuo y que se realiza en centros de belleza en una sola sesión con un resultado muy natural); o por el autobronceador.

Déjanos tus Comentarios