8 trucos para mantener tus manos cuidadas en invierno

8 trucos para mantener tus manos cuidadas en invierno

8 trucos para mantener tus manos cuidadas en invierno

A menudo las grandes olvidadas en cuestión de tratamiento, las manos son junto con la cara, la parte del cuerpo que más sufre durante los meses de invierno. Deshidratación, sequedad, irritación o problemas de circulación debidos a los cambios de temperatura son solo algunas de las manifestaciones de esta falta de cuidados; que supone, además, que envejezcan más rápidamente y sean, con el cuello, las zonas más “delatoras” de la edad, y una de las que antes acusa el paso del tiempo en forma de pérdida de volumen, flacidez o manchas. Descubre hoy, en ocho pasos, cómo mantenerlas sanas y bonitas, teniendo en cuenta que son una de tus principales cartas de presentación.

1. Lámparas UV, nunca

Si sueles hacerte las uñas en el salón, evita en la medida de lo posible que el secado sea con lámpara UV. Es un paso habitual en las manicuras semipermanentes y de larga duración, pero hay opciones mucho más seguras y menos agresivas para conseguir un secado rápido y perfecto sin necesidad de exponer las manos a la perjudicial radiación UV.

Hidrata tus manos y cuida tus uñas para poder presumir de una manicura perfecta.

2. Exfolia, pero sin pasarte

La exfoliación de la piel de las manos es un hábito que ayuda a tenerlas suaves y eliminar las células muertas. Sin embargo, si lo haces con demasiada frecuencia estarán desprotegidas frente a las agresiones externas y eliminarás su barrera protectora natural.

3. Hidrátalas varias veces al día

Las manos están casi todo el tiempo expuestas a factores externos que las estropean. Radiación solar, sequedad extrema provocada por el frío y el viento, que las deshidrata; agua, productos de limpieza… Acostúmbrate a hidratarlas varias veces al día; si llevas una crema en el bolso te costará menos acordarte.

4. Protégelas siempre

Tanto del frío y del viento durante los meses de invierno, con unos guantes, como del sol en la temporada de buen tiempo, para evitar que envejezcan de forma prematura y que aparezcan manchas. Hoy en día tienes a tu disposición guantes que te permiten incluso utilizar el smartphone sin tener que quitártelos; ya no tienes excusa para llevar las manos bien protegidas. Además, al igual que es recomendable proteger la piel del rostro del sol durante todo el año, ocurre lo mismo con las manos. Aprovecha cuando la apliques en la cara para utilizar el producto sobrante en el dorso de las manos.

5. Guantes: también en casa

Y, dentro de casa, si vas a realizar cualquier tarea del hogar (limpiar, fregar, etc.), utiliza también unos guantes adaptados a ella. Así evitarás que se estropeen y se irriten innecesariamente. Sobre todo, si entran en contacto con productos de limpieza; que son, con frecuencia, abrasivos e irritantes, y las deshidratan y agreden intensamente.

Escoger un buen quitaesmaltes es vital para el cuidado de tus manos

6. Quitaesmaltes, sin acetona

La acetona es uno de los productos químicos más eficaces para retirar el esmalte de uñas, así como las manicuras semipermanentes o las de gel. Sin embargo, reseca profundamente; y deja tanto las manos como las uñas totalmente deshidratadas, sensibilizadas e irritadas, con tendencia a la descamación y a las rojeces que, además, se agrava con el frío. Aunque te cueste un poco más eliminar las lacas de uñas, elige siempre un quitaesmalte sin acetona. Y tras retirar el color, aplica un aceite nutritivo y reparador tanto en uñas como en cutículas, y una crema hidratante en las manos.

7. ¡No te muerdas las uñas!

Se trata de un un hábito totalmente antiestético conocido como onicofagia y nada recomendable. Puesto que, además de afear tus manos (y tus uñas), estropea dientes y encías; lleva la suciedad y las bacterias directamente a tu boca favoreciendo la aparición de infecciones; perjudica el crecimiento de las uñas haciendo que se vuelvan frágiles y se reblandezcan; y, por supuesto, arruina tu manicura. Un truco casero que funciona: si en momentos de nerviosismo o estrés no puedes evitar llevarte las manos a la boca y morderte las uñas, frótalas cada mañana con un poco de aloe vera. Su desagradable sabor te ayudará a evitarlo.

8. Aguacaliente: redúcela

Si sueles lavarte las manos a menudo con agua muy caliente porque piensas que te proporciona una higiene más completa, te equivocas. De hecho, favoreces que se deshidraten y eliminas su capa natural de protección contra las agresiones externas. Lávatelas siempre con agua tibia, y con productos que respeten su pH (mejor, sin jabón).

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