Cinco tratamientos para un efecto «buena cara»

Cinco tratamientos para un efecto "buena cara"

Todos los tratamientos se personalizan para cada paciente según su edad y fisionomía.

La medicina estética avanza a pasos agigantados, pero hay algunos «básicos» que no cambian. Constituyen una apuesta segura cuando lo que se busca es mejorar el rostro de una forma totalmente natural y respetando las facciones, para que los demás no nos digan «¿qué te has hecho?» sino «¡qué guapa estás!».

1. Tratamientos con terapia celular

Es una técnica que acelera los procesos naturales de reparación y regeneración para conseguir una piel con aspecto luminoso y uniforme. Consiste en inyectar plasma rico en plaquetas (PRP) y factores de crecimiento (FC) del propio paciente (conseguidos mediante una mínima extracción de sangre). Cómo actúa: ralentizando el deterioro metabólico mediante la bioestimulación facial. La piel produce más colágeno, elastina y ácido hialurónico, claves para un aspecto más juvenil. Para quién: todas aquellas personas que quieran lucir un rostro más luminoso, jugoso y uniforme. Precio: desde 300 €.

2. Mesoterapia estimulante

Cinco tratamientos para un efecto "buena cara"

La mesoterapia estimula la producción de colágeno, combate los radicales libres y estimula la actividad celular.

Este es uno de los tratamientos médico estético más eficaces, con unos resultados muy satisfactorios en el rejuvenecimiento de la piel de la cara, el cuello y el escote. Cómo actúa: fortalece las fibras de elastina, estimula la producción de colágeno, combate los radicales libres y estimula la actividad celular. Corrige la falta de luminosidad en el rostro, la deshidratación en el cuello, la relajación cutánea, las líneas de expresión, las pequeñas arrugas y los cambios en la pigmentación. Para quién: para todas las personas, sea cual sea su edad, y no tiene contraindicaciones. Es perfecto para las pieles maltratadas o deslucidas, por ejemplo, por un exceso de exposición al sol. En estos tratamientos se suele inyectar vitaminas para dar luminosidad e hidratación a la piel, tratar los primeros signos de envejecimiento, y prevenir un deterioro acelerado de la piel. Precio: desde 150 €.

3. Toxina botulínica

Es el tratamiento estético más recomendado (por sus propiedades y potencia de acción) para eliminar o atenuar temporalmente las líneas de expresión situadas en el tercio superior del rostro: entrecejo, patas de gallo… Cómo actúa: su efecto consiste en el bloqueo de las señales nerviosas que determinan la contracción del músculo: paraliza los músculos impidiendo que éstos se contraigan, y como consecuencia se evita que se formen las arrugas. Para quién: para cualquier persona que quiera una expresión más relajada, especialmente aquellas con el ceño fruncido permanentemente, patas de gallo, arrugas en la frente, cejas caídas. Precio: 300 € el tercio superior.

4. Hilos tensores

Cinco tratamientos para un efecto "buena cara"

El tratamiento de hilos tensores es del que se pueden percibir mejores resultados.

Fabricados con un material biocompatible, reabsorbible, sin rechazos ni procesos alérgico, reafirman la piel y tensan el tejido para corregir la flacidez, con resultados espectaculares desde el primer instante y un efecto final perceptible a las 3 semanas. Cómo actúan: una vez introducidos traccionan, provocando un lifting que recupera el perfil del rostro y el cuello. Los hilos se implantan sin anclajes ni suturas de forma sencilla y rápida y no se detectan ni a la palpación ni a la vista. Para quién: para todas las personas que presentan flaccidez y falta de tono. Precio: desde 400-500 €.

5. Ácido hialurónico

Se trata de un relleno dérmico que además de hidratar corrige las arrugas y ayuda a restaurar volúmenes perdidos del rostro, o a aportar volumen donde no lo hay para conseguir armonía. Existen distintos tipos. Para quién: el ácido hialurónico reticulado está indicado en personas a partir de 30 años para crear volumen en aquellas zonas en que se haya producido una disminución del ácido hialurónico inherente al organismo (labios, pómulos, mentón). Para borrar los signos de envejecimiento.

En los labios se pueden obtener tres cambios: realce del contorno, relleno o proyección del labio. El ácido hialurónico no reticulado está indicado para hidratar la piel, que queda más brillante y luminosa, y también como tratamiento combinado para optimizar resultados en todos los pacientes. Cómo se aplica: en función del resultado que se busque y del tipo de ácido hialurónico, se inyecta con jeringa o cánula a distintas profundidades. Precio: desde 300 €.

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