El duro camino hacia el éxito de Tom Holland

Tom Holland

Hoy en día Tom Holland goza de éxito internacional, pero el camino no ha sido de rosas y se ha esforzado mucho para llegar a ser un actor reconocido.

La vida de Tom Holland es un auténtico carrusel de novedades, eventos, rodajes, viajes, promociones y en definitiva, trabajo. Todo esto supone que el joven actor inglés tiene que aprender a lidiar con una actividad frenética, desmedida y alejada de la realidad de una persona normal, con un trabajo común.

Lo cierto es que el éxito despampanante que está viviendo el joven por su papel de Spider Man aparentemente, lo está llevando bien. Tiene que ser difícil ser tan joven, contar un éxito rotundo a las espaldas y saber mantener los pies en la tierra. Según Tom Holland su familia es la encargada de “bajarle los humos” y que sea consciente de que es un chico corriente de 23 años.

Una vida de trabajo y esfuerzo

Tom Holland

Tom Holland ganó un BAFTA en 2017 y seguro que es el primero de los muchos premios que ganará el actor.

El 5 de julio se estrenó la séptima película de la saga y la segunda en la que aparece Tom Holland, Spider-Man: lejos de casa. Detrás de todo el éxito y de las alfombras rojas, nos encontramos a un joven de 23 años que ha trabajado muy duro para ser quien es hoy. Consiguió su primer gran papel en el cine cuando interpretó al hijo mayor en Lo imposible, junto a Ewan McGregor y Naomi Watts.

Antes de ponerse frente a una cámara, el joven inglés llevaba mucho tiempo frecuentando los teatros gracias a su faceta de bailarín. Después de que la cara de Tom Holland estuviera presente en los cines de todo el mundo, le llegó una etapa incierta y oscura en la que el teléfono no sonaba. «Pasé por una fase en la que no salía ningún trabajo. Hacía pruebas y pruebas y no me daban nada», su madre le mandó a Cardiff a aprender el oficio de carpintero, «por si lo de actuar no salía».

El camino al éxito de Tom Holland

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Cobie Smulders, Samuel L. Jackson y Tom Holland en la premiere de Spider-Man en Los Ángeles.

Para Tom Holland no fue nada fácil crecer siendo bailarín, «como hacía ballet la gente se creía que era gay. ¿Y qué si lo soy? No soy gay, pero qué importa. Para mí, hacer ballet era una oportunidad de pasar dos horas al día en un estudio con 30 chicas en mallas». Pero nada es para siempre y después de esta dura etapa le llegó la oportunidad de su vida: interpretar al hombre araña.

En la actualidad, Tom Holland es una estrella internacional y lleva mucho tiempo sin parar de viajar para acudir a sus compromisos profesionales. Pero no es fácil gestionar tanta popularidad con 23 años recién cumplidos y por eso su familia, desde Londres se encarga de que mantenga los pies en la tierra. «Es muy fácil dejar que te absorba este mundo de las celebrities (…) Tengo mucha suerte de tener hermanos y una madre y un padre que me bajan los humos sin cortarse cada vez que hago el capullo, que es bastante a menudo». El joven es sincero y sabe que su realidad no es ni de lejos, la de los chicos de su edad.

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