“See now buy now”: ¿peligro para Fashion Week?

Mercedes-Benz Fashion Week Madrid

Arancha del Sol, Juana Martín, Paco Montalvan y Maica Rivera

Finalizada la 64 edición de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, la antigua Pasarela Cibeles, cientos de artículos circulan tanto en prensa escrita como en medios online y navegan por las redes sociales. Son tan dispares unos de otros que a veces parece que no describen el mismo evento, o peor aún, caen en la redundancia. Las pasarelas han evolucionado de tal forma, que las colecciones presentadas no se entienden sin dejarte envolver por el entorno. Difícilmente se puede describir sin haber asistido. La inspiración de los diseñadores proviene de vivencias que más tarde intentan recrear sobre la pasarela. Aquí entra en juego todo el atrezo, la decoración, la música y la iluminación. Además de la puesta en escena, las modelos hacen realidad esa recreación con su forma de desfilar, paso a paso interpretan la colección y el resultado es un todo que atrapa. Estos son los detalles que transmiten la esencia de cada colección, llevándote a Grecia de la mano de Juana Martín, a la selva con Jorge Vázquez, mostrando la visión atípica de las cuatro estaciones de Andrés Sardá o la nostalgia de Hannibal Laguna reflejada en sus diseños barrocos.

En este artículo no pretendo describir las futuras tendencias que se han visto en esta semana de la moda madrileña, ya que sería repetir lo que ya está escrito, sino transmitir qué se “respira” en IFEMA en estos días de ritmo vertiginoso y focos. Es muy interesante analizar de qué se alimenta, qué teme y qué se espera de un sector al que ha sacudido fuertemente la crisis y la inevitable corriente que lo arrastra: el “low cost”. ¿Qué ha cambiado de un tiempo a esta parte en la forma de entender y de consumir la moda? Durante los cuatro días en los que me he sumergido en este fascinante mundo, una pregunta circulaba por el ciberespacio: “See now, buy now”… ¿Peligro para las Fashion weeks? El objetivo de las ediciones de las semanas de la moda, independientemente al país donde se celebren, es presentar las colecciones con seis meses de antelación a la temporada, esto es, esta semana hemos echado el ojo a lo que se llevará la próxima primavera. Bajo esa fórmula se ha estructurado la industria de la moda desde sus comienzos, pero todo está en continuo cambio y un nuevo concepto va ganando adeptos entre diseñadores como Tomy Ford, Burberry o Tommy Hilfiger… “See now, buy now”, o lo que es lo mismo, “lo ves lo compras”.

Los coleccionistas de tendencias y amantes de ir a la última, a poder ser con prendas exclusivas, están abogando por adquirir las prendas en el momento y para esa misma temporada. La inmediatez que rige nuestros días inevitablemente influye al mundo de la moda. Esta nueva visión ha ocasionado que, por ejemplo, haya habido numerosas y destacadas ausencias en Fashion Week Nueva York, celebrada paralelamente este fin de semana con la misma cita en Madrid. Los diseñadores no quieren mostrar sus futuras colecciones y optan por centrarse en pasarelas que les permitan mostrar “el presente más puro”. En España Roberto Verino ha sido el primero en tener la valentía de sumarse a esta nueva dinámica basada en “descolgarse” de BMFWM presentando su colección otoño 2016 en la 5º edición de MFSHOW, en el Museo del Traje de Madrid. Su ausencia en esta edición es un indicador de cómo hasta las agujas más tradicionales se adaptan a la nueva demanda. Según el propio diseñador: “No tiene sentido que las prendas que se presentan no puedan adquirirse en el momento”.

Coincidiendo en el desfile de Jorge Vázquez con Carmen Lomana, conocida además por ser coleccionadora de moda de alta costura española, tuve oportunidad de preguntarle qué le parecería si en vez de disponernos a ver la colección primavera-verano 2017 desfilaran prendas otoño 2016 (la apuesta de  Roberto Verino en su último desfile “ver para comprar”). Divertida y con filosofía ecléctica no dudó ni un momento al responder que sería mucho más práctico para todos, no dejando por ello de marcar la tendencia con algunos diseños futuros. Por otro lado, Sonsoles Nieto, directora de Protocolo de IFEMA, con la que disfruté de varios desfiles, opinó de forma muy parecida: “¡Ya es hora de renovar el concepto de feria de moda!”, indicó. La opinión generalizada es que hay que mantener el evento como proyección de futuras tendencias, pero introduciendo el valor añadido de poder comprar “in situ” las piezas.

Otro matiz a destacar es la experiencia sensorial de cada desfile, diseño y creatividad se unen en un verdadero show en el que se vive la moda con los cinco sentidos. Como antes he mencionado, un desfile es mucho más que ver una colección de prendas, la puesta en escena te transporta al lugar, la época o el mundo imaginario donde haya surgido la “inspiración” del diseñador. La elegancia y el buen gusto pisan las tablas en muchas de las propuestas pero en este año destaco un desfile por encima de todos: el de la cordobesa Juana Martín con la actuación del violinista Paco Montalván. Este joven músico ha conseguido evocar la esencia del concepto ecléctico creando flamenco con su violín, eso es ser ecléctico. Chapó Paco. Juana supo aderezar su colección ‘Ecléctica’ llena de guiños al sur y con fuerte presencia de la buganvilla con la mejor música, consiguiendo fusionar moda, cultura, historia y sentimiento.

Entre desfile y desfile, los asistentes han podido disfrutar del ‘showroom’ de Samsung EGO, 15 nuevas promesas de la moda española atendiendo venta directa con prendas que sugieren la evolución constante de la moda española. Y es que en la industria de la moda y belleza España es un gran referente, como me explica en las oficinas de IFEMA Julia González, directora de las ferias relacionadas con este sector en IFEMA. No ha terminado BMFWM y Julia ya está inmersa en la próxima muestra, el ‘Salon Look Madrid’ que se celebrará del 5 al 7 de noviembre. En él se darán cita las empresas y marcas de productos y servicios de belleza más representativas del panorama nacional e internacional.

Mi percepción general de las futuras tendencias es muy clara, todas las marcas convergen en un punto: la naturalidad y libertad de expresión.  Lo importante no es lo que lleves, sino cómo lo lleves. Incluso patrocinadores del evento como Solán de Cabras, ha apostado este año con un stand cuya decoración y productos están basados en una vuelta a lo sencillo, natural y sano, tal y como cuenta su responsable Ferrán Hidalgo. Para muchos de los que hemos “vivido” allí estos días, sus zumos y aperitivos han sido indispensables en las largas jornadas. Moda es creatividad, búsqueda continua de esencias olvidadas, de anhelos que a través del tacto de tejidos, de colores inolvidables, de formas a menudo irrazonables… Moda es expresión y en estas ferias descubres que todo está relacionado con la moda: arte, cultura, música, historia, arquitectura, marketing… Puede que exista la necesidad de cambiar la fórmula de las pasarelas, como bien me explicó Ana Domínguez, directora de la plataforma digital ‘Fashion ladies’, pero no debe de desaparecer ningún evento relacionado con el sector, a través de ella capté la importancia del mundo de la moda y la necesidad de que este desbordamiento de creatividad nunca cese.

Un abrazo
Maica Rivera

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