6 claves para cuidar la salud cerebral de los niños

Inculcar un estilo de vida neurosaludable desde la infancia es fundamental para el cerebro de los niños.

Los más pequeños no vienen con manual de instrucciones. Aunque los padres reciben los mejores consejos, lo cierto es que apenas reciben formación sobre cómo mantener una buena salud cerebral en los más pequeños.

Un cerebro sano ayuda a los niños en tareas esenciales como la concentración y la memoria, además de contribuir a un estado de ánimo positivo frente a cualquier reto. Así, Álvaro Bilbao, doctor en Psicología y neuropsicólogo clínico, da las claves para mantener una buena salud cerebral en los niños.

Las seis áreas clave para el cuidado del cerebro en los niños

1. Amor. El cerebro del niño no se puede desarrollar si carece de afecto. Los niños que crecen en un entorno de privación afectiva sufren un gran deterioro en el desarrollo cerebral. Por tanto, demostrarles afecto hacia los más pequeños ayuda a su salud cerebral. No obstante, el amor hacia los más pequeños no debe dejarnos caer en la sobreprotección.

2. Ejercicio físico. El ejercicio físico ayuda a los más pequeños a desarrollar sus músculos y habilidades físicas, y a prevenir enfermedades del cerebro relacionadas con el envejecimiento. Además, la realización de actividades físicas mejora la capacidad de concentración, el aprendizaje y ayuda a prevenir el estrés. Por tanto, es importante que los niños después de la escuela tengan tiempo  para correr, ir al parque o hacer algún deporte.

Una niña llevando una dieta sana y equilibrada

3. Nutrición. Los ácidos grasos omega 3 presentes fundamentalmente en el pescado azul y los frutos secos la mejor opción para cuidar el cerebro. Por el contrario, las grasas de baja calidad como el aceite de palma deben ser evitadas. Además, las frutas y verduras ayudan al bienestar emocional de los más pequeños. De esta forma, las grasas saludables ayudan al desarrollo intelectual y las frutas y verduras al bienestar psicológico.

El cerebro aprovecha las horas de sueño para consolidar la memoria y hacer su rutina de mantenimiento

4. Sueño. El cerebro aprovecha las horas de sueño para consolidar la memoria y hacer su rutina de mantenimiento. Por ello, es de vital importancia que los más pequeños (y los no tan pequeños) duerman al menos 8 horas diarias.

5. Autocontrol y capacidad de saber esperar. Una de las variables cognitivas que más predicen la capacidad de un niño de alcanzar sus metas en la vida es la capacidad de saber esperar. De hecho, algunos estudios incluso aseguran que esta capacidad es la que mejor predice la nota de selectividad.

Un grupo de niños jugando en el recreo

6. Socialización. El ser humano es ante todo un animal social con la necesidad de establecer relaciones con otros semejantes. No hay mayor prueba que dejar a dos niños pequeños juntos para ver cuánto tiempo tardan en interactuar. Los niños suelen cumplir esta tarea sobre todo en los entornos escolares donde están rodeados de otros niños de características similares a ellos.

Dejanos tus Comentarios