Reyes Felipe y Letizia, así ha sido su estancia en Nueva Orleans

Los Reyes en Nueva Orleans durante su primer viaje en la era Trump.

Mientras que la monarquía está en el punto de mira por la reciente condena a prisión de Iñaki Urdangarin, los Reyes han puesto tierra de por medio. Felipe VI y doña Letizia han continuado con lo previsto y no han alterado su agenda oficial tras conocer la resolución judicial del caso Nòos. Así, entre el 14 y el 19 de junio se encuentran haciendo un viaje oficial por Estados Unidos. Se trata del primero que realizan desde la llegada al poder del controvertido Donald Trump.

Precisamente con el actual presidente y su esposa, Melania Trump, pondrán el broche de oro a esta andadura al otro lado del charco. Un encuentro en Washington que genera una gran expectación. Tanto en nuestro país como en el resto del mundo, todos los ojos están puestos en el duelo de estilo de nuestra Reina y la primera Dama, quien se encontrarán por primera vez. Pero hasta ese momento son muchos y diversos los actos que los Reyes han presidido.

Una llegada muy amena

Los Reyes y la alcaldesa de Nueva Orleans, Latoya Cantrel, que se animó a bailar para ellos.

La noche del jueves, nuestro jefe de Estado y su esposa aterrizaban en el aeropuerto Louis Armstrong de Nueva Orleans. Unas primeras impresiones muy amenas y divertidas. Y es que nada más pisar tierra americana, una banda de jazz tocaba para ellos When the saints go marching in. Además, había un grupo de baile popular con la ropa tradicional de su carnaval actuando para ellos.

Para este momento, Letizia rescató el vestido que también usó para su viaje de cooperación a la República Dominicana y Haití. Se trata de una pieza roja de Hugo Boss con lazada a la cintura. Lo combinó con salones nude de Prada, bolso de Angel Schlesser y pendientes de Elena Carrera.

Su primera toma de contacto con Nueva Orleans

Felipe VI y doña Letizia, muy aclamados en Nueva Orleans.

El viernes, los Reyes comenzaban el día reuniéndose con el gobernador de Luisiana, John B. Edwards. Tras este encuentro, en el que participaron otros mandatarios, es cuando se produjo la bienvenida oficial a la ciudad. En el Gallier Hall, sede histórica del Ayuntamiento de Nueva Orleans, recibieron las llaves de la Ciudad. También descubrieron una placa conmemorativa.

Al mediodía se celebraba un almuerzo en honor a don Felipe y doña Letizia. Allí tomaron maíz dulce con una sopa de mantequilla al estilo cajún, ensalada con semillas de girasol y flor de calabaza, pargo rojo con tomates verdes fritos, melón y salsa remolada. Además, un postre de bananas. Para estos eventos, Letizia apostó por un elegante vestido fucsia de Carolina Herrera con botonadura en el pecho. Lo combinó con bolso y clutch de Magrit y pendientes de Tous de Oro con Rubí y Crisoprasa

Favoreciendo la unión de España y América

El monarca y su esposa acudiendo a una exposición.

Tras esto, visitaron en el Palacio del Cabildo la exposición Memorias recobradas. España, Nueva Orleans y el apoyo a la Revolución norteamericana. Para poner fin a la jornada, una visita a la Catedral de San Luis. Actos en los que la Reina se cambió de ropa. En esta ocasión, rescató un look que le vimos por primera vez hace escasas semanas, concretamente en los premios de Proyectos Sociales del Banco Santander.

Se trata de una falda de cuero tricolor firmada por Hugo Boss, al igual que la parte de arriba, un jersey con print geométrico en tonos blanos, morados y camel. Lo combinó nuevamente con sandalias Magrit y bolso de Angel Schlesser.

El colofón final

El monarca y su mujer llegando al NOMA

El sábado 16, y tras una audiencia de don Felipe con historiadores y presidentes de distintas universidades de Nueva Orleans, los Reyes visitaban el Museo de Arte de Nueva Orleans (NOMA). En su interior asistían a tres actuaciones relacionadas con las raíces y fusiones culturales de la ciudad. Posteriormente, mantuvieron una recepción con una representación de la sociedad de la ciudad. Por supuesto, estaban nvitados españoles que tienen fijada allí su residencia y un grupo de descendientes de los primeros pobladores de las Islas Canarias.

Para esta despedida, doña Letizia, que quedó encantada con la experiencia, rescató un elegante vestido abrigo en tweed blanco firmado por Felipe Varela y que ya le habíamos visto en dos ocasiones. Lo combinó con unas originales sandalias de Magrit, clutch de Carolina Herrera y pendientes de perlas australianas.

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