La gran regla que el príncipe Harry incumplió en su boda

La boda del príncipe Harry y Meghan Markle, un enlace de cuento

El príncipe Harry incumplió ayer una regla muy importante en su boda.

Ayer todos los ojos estaban puestos en Windsor. Allí, en la Capilla de San Jorge del castillo del mismo nombre se celebró el evento del año. La boda del príncipe Harry y Meghan Markle fue, sin duda, la celebración que más expectación ha generado en Reino Unido en los últimos tiempos.

Y precisamente ayer el novio rompió on una norma básica de cualquier boda. Y no nos referimos a que se casara con barba, algo inaudito en la historia de las bodas británicas. Hablamos de algo que tuvo que ver con la lista de invitados a la boda del príncipe Harry y Meghan Markle. En concreto, con dos mujeres.

El príncipe Harry invitó a dos exnovias

Cressida Bonas, muy guapa con un vestido en tonos coral y verde, a su llegada a la boda del príncipe Harry y Meghan Markle.

Cressida Bonas, muy guapa con un vestido en tonos coral y verde, a su llegada a la boda del príncipe Harry y Meghan Markle.

En concreto, hablamos de Cressida Bonas y Chelsy Davy. Dos guapas rubias que presenciaron ayer como Harry y Meghan se juraban amor eterno. Y si, las dos tienen en común haber sido novias del hermano del príncipe Guillermo. Aunque ninguna de ellas era la apropiada para pasar junto a él el resto de su vida.

Con la primera, Cressida, el príncipe Harry mantuvo una relación de dos años. En su noviazgo se llegó a hablar de compromiso en varias ocasiones, pero el anuncio nunca llegó. Con Davy estuvo siete años, aunque su amor no llegó tampoco a materializarse en boda; ahora se ha sabido que la abogada reconvertida en diseñadora de joyas sale con un amigo de Meghan Markle. ¿Les presentaría la pareja o habrá sido el destino?

Chelsy Davy ha sido una de las invitadas cuyo look más se ha comentado. ¿El motivo? La longitud de su falda, más corta de lo que marca el protocolo en este tipo de eventos.

Chelsy Davy ha sido una de las invitadas cuyo look más se ha comentado. ¿El motivo? La longitud de su falda, más corta de lo que marca el protocolo en este tipo de eventos.

La cuestión es que ambas se encontraban allí. A juzgar por la situación, a Meghan Markle parece no haberle importado la presencia de las exnovias de su ya marido en la boda. Y a ti, ¿te habría sentado igual  de bien enfrentarte a esta situación que a la ya duquesa de Sussex?

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