Pinceles y brochas: todo lo que tienes que saber sobre ellos

Pinceles y brochas: todo lo que tienes que saber sobre ellos

Los pinceles y brochas planos son perfectos para aplicar productos fluidos. Los redondos son para polvos.

Conseguir un maquillaje perfecto no depende solo de utilizar buenos productos y tener pericia. El tercer pilar para lograrlo es aplicarlos con las herramientas adecuadas: brochas y pinceles. Al igual que un pintor desliza sus pinceles sobre el lienzo o el papel para crear sus obras, a la hora de maquillarse pinceles y brochas son básicos para que los productos de maquillaje se deslicen y se fundan a la perfección sobre otro tipo de lienzo, la piel.

Cada vez son más las iniciadas en el arte de utilizar estas herramientas, que no solo facilitan el maquillaje y aportan un acabado profesional, sino que ayudan a que los cosméticos duren mucho más que si se aplican con los dedos o con esponja (pues se desperdicia mucho producto). Por eso, te explicamos cuáles son los básicos, cómo utilizarlos, y cuáles no pueden faltar en tu neceser de maquillaje.

Brochas imprescindibles

Pinceles y brochas: todo lo que tienes que saber sobre ellos

Cada tipo de brocha tiene una función concreta.

De izquierda a derecha te contamos para qué utilizar cada una:

  1. Polvos sueltos
  2. Polvos de sol/bronzer
  3. Colorete
  4. Fondo de maquillaje fluido o en crema
  5. Abanico, para aplicar ligeros toques de polvos o iluminador, y eliminar restos que se hayan depositado en el rostro (por ejemplo, de sombra de ojos)
  6. Coupillon, para cejas
  7. Peine doble para cejas y pestañas
  8. Brocha redonda para sombras de ojos
  9. Pincel biselado para el párpado móvil
  10. Brocha plana para cejas y eyeliner
  11. Pincel para difuminar sombras
  12. Esponja
  13. Pincel para labios

Trucos para cuidar tus brochas

Pinceles y brochas: todo lo que tienes que saber sobre ellos

Existen productos específicos para conseguir un acabado impecable en la limpieza de las brochas y preservar la salud de la piel.

Limpiarlas regularmente (como máximo, cada tres semanas), no compartirlas, y, en el caso de las redondas (para polvo), sacudirlas tras impregnarlas de producto para eliminar el exceso, son las tres reglas de oro que tienes que poner en práctica. Olvida tus prejuicios sobre si son mejores las de pelo natural o las sintéticas: cada vez son más las firmas que apuestan por las brochas veganas y cruelty free. Y es que hoy las brochas sintéticas están muy logradas y ofrecen tan buenos resultados como las de pelo natural.

A la hora de limpiarlas, utiliza un jabón específico o bien un champú o detergente neutro. Déjalas secar al aire, sin que el pelo esté apoyado, para que no se deformen. Y para guardarlas, mejor en una manta o en un cajón que en un cubilete en tu tocador, para evitar que se depositen sobre ellas polvo e impurezas (que luego, al maquillarte, se quedarían sobre la piel).

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