Resfresca tu piel: consejos para combatir las altas temperaturas

Resfresca tu piel: Consejos para combatir las altas temperaturas

Durante los meses de calor intenso las necesidades cutáneas cambian. Usa la cosmética cool para refrescar tu piel.

Al igual que cada temporada realizamos un cambio de armario para adaptarnos a las condiciones ambientales, conviene hacer lo propio con los productos que ocupan nuestro tocador. Durante el verano, las necesidades de la piel no son las mismas que cuando hace frío; y varían también si pasamos de un ambiente seco a uno húmedo. Generalmente se asocie el frío con la sequedad cutánea y la deshidratación; es en los meses de calor cuando se produce una mayor pérdida de agua. Debido principalmente a un mecanismo de defensa propio de la fisiología cutánea: la transpiración. La cual es utilizada por la piel para intentar regular de forma autónoma su temperatura y «enfriarse» cuando el calor aprieta.

Por este motivo, cuando suben los termómetros es el momento de adaptar el cuidado diario de la piel a las altas temperaturas. No solo para conseguir que no se deshidrate por el calor y el aumento de la transpiración; sino también, para ponérselo más fácil a la hora de absorber y sacar el máximo rendimiento a los activos que sobre ella aplicamos. Por eso, conviene modificar los cosméticos de uso diario optando por fórmulas más ligeras y de fácil absorción. Dejando de lado, hasta que pase el calor intenso, las texturas más ricas y untuosas. Aún más en el caso de las pieles mixtas y grasas. Estas son más proclives a experimentar una sensación de pesadez y sobrecarga en su superficie.

Objetivo: Eficacia y máximo confort 

Resfresca tu piel: Consejos para combatir las altas temperaturas

Los dermatólogos insisten en que la protección solar es fundamental en el cuidado de la piel.

Además de refrescar la piel y mantener los niveles óptimos de hidratación, con la cosmética con efecto cool conseguiremos otros beneficios añadidos. Tales como reducir la inflamación y el enrojecimiento causados por el sol o estimular la circulación sanguínea y linfática. Además, el efecto frío tiene ventajas añadidas. Ayuda a cerrar los poros abiertos y hacer que no sean visibles. Y regula la secreción sebácea y los brillos, que aumentan exponencialmente con el calor.

Los dermatólogos insisten: la protección solar debería ser un paso más de la rutina diaria durante todo el año. Sin embargo, y también en la ciudad, hay que intensificarla en verano. No salgas sin un FPS mínimo de 30. Los únicos cosméticos preparados para soportar las altas temperaturas son los solares.

Para un efecto cool 

  1. Guarda tus cosméticos en la nevera (excepto aquellos con base de aceites o ceras, que pueden solidificarse y modificar su fórmula, y los que contienen retinol, que se puede inactivar).
  2. Haz de los tónicos y brumas hidratantes tu principal básico diario. Aplica a discreción cada vez que notes que tu piel está sobrecargada y sedienta. Si están fríos, mejor aún.
  3. Opta por texturas acuosas o en gel, que no solo son más fáciles de absorber y no dejan restos ni sensación de pesadez, sino que además, refrescan de forma inmediata.

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