Penélope Cruz: toda una supermamá en la intimidad

Penélope Cruz en una imagen de su última sesión de fotos/Redes Sociales

Penélope Cruz en una imagen de su última sesión de fotos/ Redes sociales

Penélope Cruz no suele hablar sobre su vida privada, especialmente si es con la prensa española. Sin embargo, la actriz ha hecho una excepción. Ha sido en una entrevista con una revista de moda en la que ha revelado una faceta muy importante como madre.

Muy volcada en su labor profesional -como una de sus próximas películas, el drama Todos lo saben- la intérprete también está centrada en la educación de su familia. Especialmente para una causa tan importante como la igualdad. Así lo demostró en sus declaraciones a la publicación Porter Edit, cabecera editorial de la tienda online Net-a-Porter.

«Que les j**** a Cenicienta, a la Bella Durmiente y a todas las demás»

Penélope Cruz

La actriz en uno de los fotogramas de Uno entre cien mil; es el documental que ella misma dirigió sobre enfermedades infantiles raras/ Redes sociales.

Así, en esta entrevista, revela como modifica los cuentos para mandar un mensaje de educación feminista. «Cuando leo cuentos a mis hijos por la noche, cambios los finales siempre. Que les jo*** a Cenicienta, a la Bella Durmiente y a todas las demás», explicó.

«En mi versión de la Cenicienta, cuando el príncipe le pregunta si quiere casarse con él, ella le contesta: ‘No, gracias, no quiero ser una princesa. Quiero ser astronauta, o chef'», reveló de lo más natural y divertida. Una faceta muy íntima que no suele mostrar; pero que casa con su actitud de conciencia social que tanto ella como Javier Bardem demuestran en los actos públicos.

«Hay demasiado machismo en esas historias», confesó Penélope Cruz.

Penélope Cruz y su madre, Encarnación Sánchez, con el abanico ‘+ Mujeres’ en los Premios Goya.

Además, la protagonista de Loving Pablo aseguró que se siente siempre «madre antes que actriz». Buscando hacer especial hincapié en la importancia de la educación de los más pequeños a través las historias que se les cuentan. «Los cuentos de hadas son vitales; son las primeras historias que escuchan», destacó.

«Hay demasiado machismo en esas historias; y eso puede afectar a la manera en que los más pequeños ven el mundo. Si no tenemos cuidado pueden empezar a pensar: ‘Ah, así que es el hombre el que lo decide todo«, explicó en la misma entrevista. Sin duda Leo, de siete años, y Luna, de cuatro, tienen un gran ejemplo de feminismo en casa.

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