Paula Echevarría: «No hay un final. La puerta está abierta a una reconciliación»

Paula Echevarría con un vestido de Andrew GN y zapatos de Úrsula Mascaró

Son muchas las imágenes que tenemos de Paula Echevarría desde que se hiciera pública su separación de David Bustamante. Sin embargo, la actriz desde entonces solo ha acudido a dos actos públicos. El último hace solo unos minutos de la mano de Samsung, donde ha posado muy tranquila ante los flashes. Una actitud muy diferente a la que tuvo en la presentación de su fragancia, Sensuelle, donde, agobiada y nerviosa, no pudo reprimir las lágrimas.

Sigue casada y no ha ido a un abogado matrimonialista

Además, en la mañana de este jueves sí que ha accedido a explicar cuál es en estos momentos su situación sentimental. «Estoy muy bien y mi estado civil es feliz y casada, por supuesto. La puerta está abierta a una reconciliación porque ninguno de los dos la hemos cerrado nunca. La situación está igual, no ha ido para adelante ni para atrás. Estamos bien y tranquilos ambos y nos tomaremos el tiempo que necesitemos nosotros. No vamos a precipitarnos nunca«, aseguraba la asturiana.

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Paula Echevarría y David Bustamante durante una cena organizada por Jorge Vázquez

No hay buenos ni malos

La actriz de Velvet confiesa que la comunicación con su todavía marido es constante y que entre ellos hay «muchísimo amor». Sin embargo, prefiere no desvelar los motivos que les han llevado a atravesar esta grave crisis conyugal después de casi doce años juntos. «Se han dicho muchas cosas y muchas barbaridades pero la verdad solo la vamos a saber él y yo. Solo digo que yo a David le defiendo a muerte. No hay buenos y malos, esto es solo una historia de una pareja, como tantas otras, cuya relación en un momento se tambalea«, explicaba.

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David Bustamante y Paula Echevarría, de viaje en Nueva York con su hija y los padres de ella

Daniella, la prioridad de ambos

«De puertas para adentro, en mi casa, todo es mucho más normal que lo que se está creando fuera. Es cierto que David no vive en casa pero todo está mucho más tranquilo de lo que aparenta o de lo que se cuenta. Las cosas siempre han ido por buen camino, nunca ha habido un final fatal. De hecho, no hay un final. Confió en que las cosas se arreglen y no me refiero a estar juntos o separados, yo quiero estar bien, que él esté bien y que la niña esté bien», comentaba.

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