Ojeras, bolsas y arrugas: los 3 puntos débiles de tu mirada

Ojeras, bolsas y arrugas: los 3 puntos débiles de tu mirada

Ojeras, bolsas y arrugas son los tres signos de la edad más frecuentes.

Es la zona del rostro que más delata las emociones, el estado de ánimo y el estilo de vida; y también es la primera en marcarse con la fatiga, la edad o un ritmo de vida frenético. Por ello, el contorno de ojos es la tercera preocupación de las mujeres a nivel facial, tras las arrugas y la flacidez.

Bolsas, ojeras, arrugas (patas de gallo) y signos de fatiga requieren tratamientos específicos para su reducción o desaparición, y por eso te presentamos lo último para tratar cada necesidad concreta de la zona periocular.

Una fisiología particular

Cuidar el contorno de nuestros ojos es básico. No solo por belleza, también por salud.

Partimos de la base de que la piel de esta región es diferente a la del resto del rostro por varios motivos. El primero, su epidermis es muy poco espesa (0,5 mm frente de 1 a 4 mm en el resto del cuerpo). Además, la dermis es muy pobre en fibras de sostén, especialmente en colageno y fibrilina.

Por otra parte, el tejido subdérmico es muy diferente al del resto de la epidermis; pues no contiene células adiposas, lo que lo hace mucho menos resistente. Por último, la escasez de glándulas sebáceas en el contorno de ojos hace que haya una mínima producción de sebo; por tanto, que la capa hidrolipídica sea muy fina y poco protectora.

Una zona en continuo movimiento

¡Despídete para siempre de las ojeras!

El maquillaje puede ayudarnos a disimular los problemas en la zona, pero no acaba con ellos.

Solo para parpadear se ponen en marcha 14 músculos, y lo hacemos en cada expresión. Para permitir esta movilidad extrema, el tejido conjuntivo del contorno de ojos es más elástico y laxo que en cualquier otra parte del cuerpo. Este es el motivo de la fragilidad de esta zona y de su falta de resistencia a las agresiones externas (como el sol o la gravedad) e internas (como la microcirculación subcutánea débil).

Ojeras, aspecto cansado

Existen tres tipos de ojeras: las marrones, causada por el cúmulo de melanina en la zona; las violáceas o azules, provocadas por la mala circulación en el contorno de ojos; y las hundidas, que aparecen por el afinamiento de la dermis.

Puedes tratarlas en consulta. La doctora Antonia Martínez Inglés, directora médico de los centros Hedonai, recomienda la luz pulsada y algunos peelings para las ojeras pigmentarias. Mientras que para las vasculares o las hundidas apuesta por el ácido hialurónico Redensity II, que mejora la circulación de la zona y rellena el surco típico. Los resultados son inmediatos y duran entre 6 y 8 meses; cuesta 390 euros.

En casa, apuesta por Diopticerne, de Lierac (26 euros); este producto actúa de forma específica en las ojeras marrones, violáceas y hundidas.

Bolsas, años de más

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Hay tres tipos de bolsas: de agua, provocadas por una lenta circulación que el agua se “escape” y se forme el edema; las de grasa, originadas por un exceso de grasa en la cavidad infraorbitaria; y las de flacidez, resultado de la pérdida de firmeza que acompaña al envejecimiento. La técnica quirúrgica para eliminarlas es la blefaroplastia.

El tratamiento Mirada Despierta de NOVU utiliza un avanzado equipo de radiofrecuencia que emite un conjunto de ondas que penetra hasta las capas más profundas de la piel; estimulando, así, la producción de colágeno y activando la microcirculación en la zona del contorno de los ojos en tan solo 10 minutos. Y sin dolor ni molestias. Los resultados son visibles en una sola sesión, pero para bolsas persistentes se puede realizar una a la semana; cuesta 39 euros por sesión.

En casa puedes recurrir a Needles No More (R) No More Baggage, de Dr. Brandt. Reduce las bolsas en minutos aportando un aspecto despejado. Cuesta 42 euros en Sephora.

Arrugas: mirada caída

En el contorno de ojos aparecen principalmente tres tipos de arrugas: las de deshidratación, provocadas por la falta de agua en la capa córnea; las de expresión, causadas por las contracciones repetidas de los músculos; y las instauradas, que se intensifican con los años con la pérdida de elasticidad y densidad cutánea.

La doctora García Maroto, de Clínica de la Fuente, confirma que la técnica más eficaz para tratar las arrugas perioculares es la infiltración de toxina botulínica (bótox). En una sola sesión se atenúan, consiguiendo una mirada más abierta y despejada entre 4 y 6 meses; desde 150 euros.

En casa te recomendamos usar Hyalluron Filler Volume Lift Eye Care, de Eucerin, (20,35 euros); rellena las arrugas más profundas, reafirma y redefine el contorno.

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