Meghan Markle y el (difícil) examen de ciudadanía que deberá superar

Meghan Markle y Harry de inglaterra

Meghan y Harry se sentaron juntos durante los Juegos Invictus celebrados en septiembre en Canadá.

La próxima primavera, la Capilla de San Jorge en el Castillo de Windsor acogerá una de las bodas más esperadas de los últimos años. Meghan Markle y el príncipe Harry se darán el ‘sí quiero’ tras anunciar su compromiso hace unas semanas. Un enlace del que se seguirán desvelando nuevos detalles, como el esperado vestido de la novia, pero del que ahora se conoce un nuevo trámite que deben superar.

Un paso obligatorio para su relación

Meghan, a pesar de residir los últimos siete años en Toronto por trabajo, es ciudadana estadounidense. Por ello, la prometida del píncipe Harry tendrá que enfrentarse a la burocracia británica al igual que haría cualquier otro ciudadano para poder continuar en el país. Su futura boda, posiblemente en el mes de mayo, no es válida para lograr la residencia permanente.

Así ha sido el primer acto oficial de Meghan Markle

Meghan Markle y el príncipe Harry en su primera visita oficial juntos.

Al residir ya en Reino Unido, la novia del príncipe Harry tiene adjudicado un visado de visitantes. Un papel donde se especifica normalmente la causa de este; en el caso de Meghan Markle, es su compromiso matrimonial. Este trámite le permite vivir en el país durante un máximo de cinco años; después de ello, podrá solicitar el visado familiar.

A través de este nuevo visado, que se debe pedir en el extranjero, se le otorgaría un nuevo permiso de estancia en Reino Unido de tres años. Tras este tiempo, podrá solicitar finalmente la residencia permanente y la nacionalidad. Todo ello podría conseguirlo a través de un examen de ciudadanía con preguntas sobre historia y cultura del país. Probablemente también de su nueva familia política.

Preguntas para Meghan Markle

El príncipe Harry y Meghan Markle posaron delante de los medios en el Palacio de Kensington para anunciar su compromiso.

El periódico The New York Times ha desvelado algunas de las cuestiones más habituales en este tipo de exámenes. “¿Quién o qué es Vindolanda?“; “¿Dónde se encuentra el museo nacional de carrera de caballos?”; o “Dos hábitos que podrían desencadenar una pelea con su vecino en Inglaterra” son algunas de ellas. La prueba dura unos 45 minutos y las preguntas a contestar satisfactoriamente son 24.

Se estima que, aunque el coste del examen es de 65 libras, esta cifra suele aumentar para todos los aspirantes. Especialmente dada la preparación y estudio que suele conllevar. Academias, pruebas o libros son algunas de ellas. Julian Knight, miembro del Parlamento y autor del libro El examen de ciudadanía británico para tontos, aseguró al mismo periódico que es “realmente difícil” y que Markle tendrá que esforzarse para lograr superarlo. Una prueba que según cifras oficiales, suspende alrededor la mitad de los examinados.

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