Máxima de Holanda demuestra que es la royal más divertida

Máxima de Holanda

Máxima de Holanda protagoniza el divertido posado del verano.

Acostumbrados como estamos a los posados veraniegos de las familias reales donde todo está perfectamente calculado y controlado, el de Máxima de Holanda junto a su familia es todo un soplo de aire fresco.

Aunque no va a ser un verano sencillo para la reina de los Países Bajos, no ha querido que la tristeza con la que convive desde la muerte de su hermana empañe un momento tan especial para los suyos. El tradicional posado de comienzo de las vacaciones merecía que Máxima sacara su mejor cara y, junto a su marido y sus hijas, ella es capaz de todo. 

Adiós a Villa Eikenhorst

Máxima de Holanda

Gracias al apoyo de su marido y sus hijas, Máxima ha recuperado su característica sonrisa.

Las fotografías de la familia han sido realizadas en un enclave muy importante para ellos. Villa Eikenhorst ha sido su hogar los últimos quince años pero, en los próximos meses, lo abandonarán para trasladarse al palacio Huis ten Bosch. Este lugar se encuentra en la ciudad de La Haya en lugar de a 20 kilómetros de la ciudad, como estaban ahora.

Los maravillosos jardines de la que ha sido la residencia de los Reyes se convirtió un año más en escenario de este veraniego posado. Llevan escogiéndolo desde hace años, pero seguramente este sea el último. Por suerte, se despiden de él por todo lo alto ya que las imágenes no podían ser más divertidas y refrescantes. La Reina ha escogido un cómodo vestido en denim y su marido un look igualmente sport.

Una familia muy unida

Máxima de Holanda

Mientras Alexia posaba en solitario, sufría un ataque de risa que compartía con su familia.

Además de las fotos en familia, donde todos han demostrado que mantienen una relación entrañable, también ha habido tiempo para hacerse fotografías individuales. De hecho las princesas han protagonizado divertidas escenas al posar en solitario, demostrando que, a pesar de ser parte de la familia real, son adolescentes y este tipo de cosas todavía les produce vergüenza. Amalia tiene ya 14 años, Alexia 13 y Ariane 11.

Por suerte para ellas tienen a la mejor para aprender ya que la naturalidad de Máxima es sin duda una de sus mejores bazas. Las niñas siempre buscan la complicidad de su madre, a la que adoran y a quien no dudan en acudir para ayudarles a superar este tipo de bretes.

Déjanos tus Comentarios