Mascarillas. Manual de uso en casa

Hidratantes, antiedad, reafirmantes, antimanchas, iluminadoras, regenerantes… Hay una mascarilla para cada tipo de piel y su uso, lejos de ser ocasional, debe formar parte de tu rutina de belleza semanal, y más ahora después de noches en vela y excesos

Aunque lleves una rutina impecable de cuidados cosméticos, con sérums, cremas de día y de noche, contorno de ojos y limpieza, al menos dos veces por semana, deberías  complementarla con la aplicación de mascarillas.

MASCARILLA

¿PARA QUÉ SIRVEN?

Son absolutamente necesarias y sirven para introducir principios activos en la piel por saturación. Es decir, forman una capa o película sobre la piel, tapándola y haciendo que los cosméticos que se ponen debajo o los componentes de la propia mascarilla entren en la piel de forma más profunda. Carmen Montalbán, experta en el cuidado de la piel y esteticista, insiste: “Son imprescindibles porque ayudan a paliar carencias de la propia piel. Es importante incorporarlas a tu rutina de belleza no solo por estética, sino por la salud de nuestra dermis. Antes de aplicar el producto, debes preparar la piel, para maximizar el resultado”. Y esa preparación consiste en una limpieza de cutis y una exfoliación suave antes de colocar la mascarilla. “Si queremos potenciar todavía más sus beneficios, conserva durante un par de horas el preparado en un lugar refrigerado y después aplícalo”. ¿Resultado? Mayor luminosidad y efecto tensor más duradero.

Las mascarillas con vitamina C estimulan la regeneración celular y potencian el efecto de buena cara al instante

SU EFECTO EN LA PIEL

Segun cuenta la experta “dependiendo del tipo de activos que contengan, su efecto variará, aunque es cierto que todas comparten dos cualidades en común: rehidratan en profundidad la piel y minimizan arrugas”. Precisamente por ese efecto captador de agua, las células de la piel aumentan poco a poco de tamaño y el rostro aparece más firme y repulpado.

Pero además tienen otros efectos evidentes:

  • Tensor y efecto flash. “Al volatizarse el solvente que contienen, provocan una tensión cutánea de tipo físico que alisa las arruguitas al instante. Entre sus ingredientes principales están las vitaminas antioxidantes y el colágeno”, dice Carmen Montalbán. Además, reactivan la microcirculación sanguínea de la piel del rostro.
  • Reafirmante o lifting. Esa misma tensión y jugosidad que alcanza en pocos minutos la piel hace que los tejidos aparezcan menos descolgados. “Estas mascarillas son especialmente ricas en colágeno y elastina”, explica.
  • Nutritivo-hidratante. La aplicación de las mascarillas ablanda la capa más superficial (estrato córneo) y ayuda a que ésta retenga su propia humedad. La piel levanta una barrera de protección, haciéndose más fuerte.
  • Aclarante de manchas. Las mascarillas que llevan caolín absorben el exceso de melanina en la piel, lo que produce un suave efecto aclarante en pieles con manchas.
  • Renovador celular. Al contribuir a eliminar las células y “nutrirlas” con principios activos más concentrados, se acelera la regeneración celular.
  • Estimulante. Cuando se retira las mascarilla se produce una estimulación de los vasos capilares superficiales, que son los encargados de llevar los elementos nutritivos al interior de los tejidos.

TIPOS

Elige la textura que mejor se adapte a tu piel

mancha-mascarilla

Actúan por oclusión. Unas, en forma de tisú impregnado; otras, aplicando una capa que pasado un tiempo se retira o esperando hasta su total absorción. Hay 6 tipos:

  • 1. En crema, las más habituales
    La mayoría de las mascarillas pensadas para uso doméstico se presentan en crema porque son fáciles de aplicar y de retirar, no requieren preparación específica y sus tiempos de exposición no sobrepasan los 15 minutos.
  • 2. Een textura gel
    Llevan espesantes naturales, y suelen ser mascarillas muy frescas, relajantes e hidratantes. Son perfectas para las pieles que necesitan alto grado de humectación. También son idóneas para las pieles jóvenes o con tendencia grasa.
  • 3. De alginatos, muy tensoras
    Los alginatos son un tipo de algas que tienen la cualidad de conferir  a las mascarillas una textura plástica. Se hacen mezclando polvo con agua hasta que se obtiene una emulsión espesa. Al aplicarlas, la piel adquiere una textura gomosa.
  • 4. Térmicas, ideales para piel madura
    Son las mascarillas que quedan duras y de una sola pieza, una vez que se secan. Se aplican más sobre pieles maduras porque el calor que produce provoca cierto calentamiento de la zona que facilita la  penetración de los principios activos.
  • 5 . Barros o tierras, para piel grasa
    Son las que más minerales contienen, principalmente arcillas, y al secarse absorben muy bien las grasas, por lo que son estupendas para este tipo de piel. Los minerales que contienen también provocan un efecto tensor inmediato.
  • 6. Filmógenas
    Forman una finísima película sobre la piel y son tensoras y muy oclusivas. Muchas veces se utilizan para hacer penetrar ampollas o principios muy concentrados, y se suelen usar más en cabina profesional que a nivel doméstico.


SABÍAS QUE…

…pueden quitar brillos?
Si tu piel tiene tendencia grasa, tras retirar la mascarilla, aplica pon tisú seco en las áreas que brillen por haber acumulado exceso de producto. Dos min. y ¡listo!

…debes evitar los ojos?
La piel del contorno ocular es 10 veces más fina que la del rostro y es más reactiva. Evita colocar mascarilla alrededor, a no ser que sea específica para esta zona.

…mejor, con pepino?
Tiene vitaminas B y C que ayudan a relajar los ojos cansados, humedecerlos y aliviarlos. Aplícate dos rodajas con los ojos cerrados mientras actúa tu mascarilla.

¿CUÁLES SON MEJORES LAS DE CREMA O LAS DE TISÚ?
“Las de tisú son solo una tela impregnada con el producto, y no se suelen dejar más de 30 minutos. Después se retiran, y con el excedente, se da un pequeño masaje. Se usan más como tratamiento flash”. Todas las mascarillas, sean como sean, deben aplicarse una o dos veces por semana, sin sustituir ningún otro producto de tu ritual beauty.

 

Déjanos tus Comentarios