Mary Donaldson, la espectacular ‘joya’ de la Familia Real danesa

Mary y Federico a su llegada al Palacio de Amalienborg Palace.

Mary Donaldson se ha convertido en uno de los miembros más queridos y admirados de las familias reales internacionales. El estilo de la reina Letizia, la simpatía de Máxima de Holanda, la cercanía de Guillermo de Inglaterra, por poner algunas características de ejemplo; son los foco de admiración popular. Un grupo de rostros conocidos, a los que se mira con lupa; y donde la princesa ha sabido ganarse un hueco.

Así, además de sus funciones dentro de la monarquía, Mary ha sabido como atraer las miradas a su impecable gusto a la hora de vestir. Una personalidad propia que brilló aún con más fuerza gracias unos espectaculares accesorios.

El estilo de Mary Donaldson

Rubíes y diamantes, las piedras preciosas a juego con el vestido de Mary Donaldson.

Ejemplo de ello fue uno de sus últimos actos oficiales celebrados en  Copenhague. La ciudad del báltico se llenó de luz gracias al joyero de la Familia Real de Dinamarca que pudo lucir la australiana. La cena de gala ofrecida en el Palacio de Amalienborg permitió admirar varias de sus joyas más especiales; con alto valor artístico e histórico. Rubíes, esmeraldas y un sinfín de diamantes fueron algunas de las creaciones que desfilaron por el centro de la capital europea; con los miembros de la Casa Real danesa. Una de las monarquías más antiguas del mundo.

La princesa Mary, especialmente elegante, lució una con un valor simbólico muy singular. Se trata del collar de la Orden del Elefante, la más alta condecoración que otorga el el rey de Suecia. Una pieza llena de historia que data del siglo XVII, cuando fue creada por el rey Cristian V. Una condecoración, que debe pender de un toisón o cinta; y que solo se entrega a personalidades de la Familia Real de Dinamarca. Además de a aquellos que hayan hecho una gran contribución al país: empresarios, artistas, etc. La reina Sofía cuenta con esta condecoración; que le fue otorgada durante una visita oficial al país.

Joyas históricas y únicas 

Mary Donaldson

La reina de Dinamarca apostó por el verde, a juego hasta con el lacayo en este optimista color.

La princesa eligió un diseño en rojo, con escote corazón, de Soeren Le Schmitd. Un vestido al que sumó un conjunto de tiara, pendientes y pulsera de rubíes y diamantes. Joyas que la abuela de su marido, la reina Ingrid; regaló al príncipe Federico para que este hiciera lo propio con su futura esposa. Se remontan a inicios del siglo XIX, cuando el mariscal Juan Bernadotte (después rey de Suecia); se lo regaló a su esposa para la coronación de Napoleón. Tras la realeza sueca, las joyas cruzaron hacia el país vecino a mano de Luisa de Suecia. La princesa se casó con Federico VII; tatarabuelo del actual príncipe Federico de Dinamarca.

Unas joyas, muy exclusivas, que no restaron protagonismo a las piezas de la reina Margarita II. La monarca lució un diseño del joyero C.M Weissshaupt, uno de los más prestigiosos para la realeza; original de 1840. Un conjunto de tiara, denominada Rosenberg; pulseras y pendientes compuesto por casi de tres mil diamantes y más de sesenta esmeraldas. Unas de las creaciones más espectaculares del mundo que solo puede lucir la Reina y que nunca puede salir de Dinamarca.

La otra ‘María’ de Dinamarca

Mary Donaldson

Marie, que estudió en Estados Unidos; es nieta de la baronesa viuda Odilia de Sairigné.

Además, luciendo joyero, también se pudo admirar a Marie, la esposa del príncipe Joaquín. La cuñada de Mary Donalson comparte, además de una excelente relación familiar; el mismo nombre. Una de ellas, en la forma anglosajona y la otra en su voz francófona; ya que Marie nació en París. La condesa de Monpezat lució un diseño en blanco con bordado dorados, de Rikke Gudnitz. Una creación que combinó también con impresionante joyería. La economista llegó al Palacio Real con una tiara floral de diamantes. Una cesión del joyero real que le hizo su suegra el día de su boda.

La cena de gala celebrada en Copenhague fue una ocasión ideal para descubrir a fondo varias de las piezas de joyería más espectaculares y exclusivas de la Casa Real. Un evento que se podrá admirar a fondo  aunque por las buenas críticas que recibe está claro que una de las joyas preferidas para los daneses es Mary Donaldson.

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