Marqués de Griñón: «No hay distinción entre los hijos de una pareja y los de un matrimonio»

Carlos Falcó, marqués de Griñón, explica que «el hijo de una pareja es tan legal como el de un matrimonio tradicional»

Esther Doña y Carlos Falcó

La declaración tuvo lugar durante una entrevista que le hizo la periodista María Eugenia Yagüe a raíz de la publicación de su autobiografía, La buena vida (editorial Espasa).

El libro se centra, sobre todo, en los aspectos profesionales -el marqués lleva desde los 15 años entregado a sus viñedos- de la vida de Carlos Falcó, y en hechos de su infancia y juventud poco conocidos.

Pero la parte más «sustancial» de su biografía, aquella relacionada con las mujeres -muchas y siempre bellas- que han pasado por su vida, ocupa escasas páginas. El marqués siempre discreto y caballero en este aspecto, no ha hecho declaraciones escandalosas.

Un don Juan muy reservado

El historial del marqués en lo que a mujeres se refiere no deja indiferente. Su primera esposa fue la francesa Jeaninne Giraud, con quien tuvo a sus dos hijos mayores, Xandra -que colabora con él en el negocio familiar- y Manuel -consejero de Citybank y considerado uno de los diez banqueros más influyentes de Europa-.

Vino después su matrimonio más mediático, el celebrado con Isabel Preysler, que acababa de separarse del cantante Julio Iglesias. El matrimonio fue breve, apenas duró 5 años, y cuando se separaron se habló de infidelidades por parte de los dos, aunque ambos guardan una relación estupenda. Fruto de aquel amor fue Tamara Falcó, de quien su padre dice que es dulzura, transparencia, alegría y sensibilidad”.

El marqués de Grión con su segunda esposa, Isabel Preysler

El marqués de Griñón con su segunda esposa, Isabel Preysler

Su tercera esposa fue Fátima de la Cierva, antropóloga, comprometida trabajadora social y madre de Duarte -de 21 años, cazador, taurino y activista pro-vida- y Aldara -de 18 años y a quien su padre define como «súper lista. Dice que quiere ganar el Nobel de química»-, de quien se separó oficiosamente en 2011.

Esther Doña ha sido la última en conquistar el corazón del vinatero. La cordobesa de 38 años es ya oficialmente pareja de hecho de Falcó y se prevé que la boda se celebre durante el 2017.

El marqués con Esther Doña y su hijo Duarte en la presentación de su biografía

El marqués con Esther Doña y su hijo Duarte en la presentación de su biografía

Muy amigo de don Juan Carlos

En la biografía del empresario se refleja, además, la amistad que durante años le unió al rey emérito y durante la entrevista -con don Juan Carlos en Cuba para la despedida oficial de Castro- rememora que «hace años fumábamos muchos puros juntos de los que le mandaba Fidel. Era el regalo que me traía el rey cuando venía a verme».

También fue muy amigo de la fallecida Cristina Onassis, heredera de Aristóteles. De hecho, en la época se habló de que ella estaba loca por el marqués y quería casarse con él. Pero Falcó no entra al trapo: «Tuve una relación muy buena con ella en un momento difícil de su vida. Después de perder a su padre y a su hermano, vino a pasar unos días conmigo al campo y como amigo pude ayudarla bastante».

Carlos Falcó con Cristina Onassis; fueron buenos amigos

Carlos Falcó con Cristina Onassis; fueron buenos amigos

«Picasso fue padre a los 82 años»

Es la enigmática -o no tanto- respuesta que el marqués de a la entrevistadora cuando es preguntado por su ganas de ser padre de nuevo. Y aclara que no considera necesario el hecho de pasar por el altar para tener hijos: «El hijo de una pareja es tan legal como el de un matrimonio tradicional». Y añade: «La familia es una institución muy importante pero hoy día estamos en Europa y cada cual se organiza como mejor quiera».

Poco convencional, el marqués desgrana en su biografía cómo se rebeló a los 15 años contra los designios paternos, que le destinaban a la carrera militar, para dedicarse, con la complicidad de su abuelo Joaquín, a lo que más le apasiona en el mundo: los viñedos.

«Le dije que si convencía a mi padre para que me dejara ser ingeniero agrónomo le ayudaría a mejorar la calidad de sus vinos y sus aceites. Y que incluso algún día los embotellaríamos con su propio nombre».

El marqués cumplió entonces y hoy, a sus casi 80 años, piensa seguir haciéndolo. Porque para Carlos Falcó la buena vida es «calidad a la hora de vivirla, mejorar la miserable existencia de la humanidad… y trabajar y dedicarnos a lo que nos gusta».

 

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