María Castro, ¿planes de boda a la vista?

María Castro, ¿planes de boda a la vista?

María Castro se sincera con nosotros sobre el futuro

Trabajadora e imparable. Así es María Castro. Tras finalizar la serie Seis hermanas, la actriz gallega afronta nuevos retos profesionales. Actualmente se encuentra rodando una comedia para Telecinco –Ella es tu padre– y el próximo 6 de julio estrena en La Latina la obra de teatro Dos más dos. Además, como embajadora de SEAT, sigue prestando su imagen a la marca y colaborando con la casa. Ni si quiera el nacimiento de su hija Maia, hace justo un año, le ha hecho pisar el freno y bajar el ritmo de su frenética agenda.

La actriz está de celebración. Se acaba de cumplir un año de la llegada al mundo de su hija Maia, el motor de su vida. María nos habla de cómo está viviendo la maternidad y de sus planes de boda con José Manuel Villalba.

“Me encantaría casarme, pero me lo tiene que pedir mi pareja. Y aún no lo ha hecho”

¿Cómo compaginas tanto trabajo con el cuidado de tu hija?Conciliar es muy difícil. Ser mamá es maravilloso, ser madre trabajadora también, pero es muy complicado porque la conciliación laboral no existe y tienes que buscarte la vida, arreglarte con tu pareja y organizarte. Sobretodo en este trabajo que cada día es un mundo. No tengo un horario estable en el que pueda decir va a la guardería de tal a tal hora…cada día es un puzzle. Menos mal que tengo la ayuda de mis padres. Benditos abuelos, son mi salvación. Ante horarios locos ellos siempre están ahí para echarme una mano, da igual la hora que sea. Y la niña está genial atendida, los adora. Lo que pasa es que yo la echo mucho de menos. Y eso que la veo bastante. Sé que me quejo de vicio pero es que soy mamá primeriza y me cuesta.

María Castro, ¿planes de boda a la vista?

¿Le pides muchos consejos a tu madre? Todos. Lo hacía ya antes y lo hago ahora. Ser madre no ha hecho que deje de ser hija en ese sentido. Y a mi hermana mayor y a mi abuela, que tiene 95 años también les pregunto. Nadie te enseña a ser mamá, es la experiencia la que te enseña y la sabiduría de los mayores está ahí.

¿A quién se parece Maia?Se parece a su padre. Es muy morena. Yo era naranja desde el día que nací. Creo que la nariz y la boca es mía pero como es tan morena es imposible verla parecida a mí. A ver si el segundo me sale pelirrojo.

¿Qué tal se porta?Es muy buena duerme del tirón, come bien… no me puedo quejar.

«Nadie te enseña a ser mamá, es la experiencia la que te enseña», apunta María Castro.

Vamos, una niña “trampa”. ¿Te animas entonces a por el segundo?Me encantaría porque para mí el mejor regalo que me han hecho mis padres son mis hermanos, y no me gustaría que me hija se quedara sin vivir esa experiencia. Si no pudiera ser tampoco sería algo terrible, pero me encantaría. Para mí lo ideal es que se llevaran tres años, más o menos, pero claro, con mi trabajo tampoco es algo que pueda programar.

¿Te gustaría niño o niña?Yo no quería quedarme sin una niña, me hacía mucha ilusión. Y como vino a la primera ahora ya me da igual.

María Castro, María Castro, ¿planes de boda a la vista?¿planes de boda a la vista?

¿Qué valores te gustaría trasmitir a tu hija? El esfuerzo por conseguir las cosas, sin esfuerzo no hay nada, y el respeto a los demás, no conseguir las cosas por pisar a los otros sino por ti misma y tu valor. No me gusta el abuso de poder en cualquiera de la posiciones de la vida. Y luego la alegría. Yo soy una persona muy alegre y creo que las cosas hechas con alegría salen mejor. Las lamentaciones no sirven de nada. Hay que relativizar. Yo siempre veo la botella medio llena. Siempre me han dicho que soy un cascabel. Ser alegre y sonreír  hace tu vida más fácil y la del resto también. Si tú sonríes a la gente, la gente siempre, o casi siempre, te devuelve una sonrisa.

¿Y la boda, para cuándo?Es que me lo tienen que pedir. No me lo han pedido. Dice que tiene que ser muy especial, así que no sé lo que está tramando. Me encantaría casarme porque estoy muy enamorada y sé que va a ser un día muy especial. Pero sí que me arrepiento de no haberlo hecho en orden. No por un tema religioso o convencional, si no porque creo que todo va en función de la ilusión que te hacen las cosas. Y tener un hijo es la ilusión suprema. La boda será un día maravilloso pero Maia se se ha comido esa ilusión primera. Pero sí, me gustaría casarme por tener los papeles en orden y porque es un día especial para vivirlo con tu pareja y con la gente que quieres.

Déjanos tus Comentarios