La ‘maldición de los Óscar’: ¿por qué rompen los ganadores con sus parejas?

Sandra Bullock y Jesse James fueron víctimas de la "maldición de los Óscar" en 2010.

Sandra Bullock y Jesse James fueron víctimas de la «maldición de los Óscar» en 2010.

Seguro que te suena, ya que es un tema al que se recurre año tras año en estas fechas. Los días previos a la gala de los Premios Óscar se publican multitud de noticias; muchas de ellas, llenas de historias y curiosidades sobre los galardones. Y la maldición de los Óscar es una de las más comentadas.

La premisa es clara: el actor o actriz que se alza con el codiciado galardón cinematográfico, rompe con su pareja. Una situación que, se cree, recae sobre todo en ellas. Se trata de una historia que se repite con demasiada asiduidad entre los galardonados en las categorías de Mejor Actriz/Actor; también en las dos categorías (masculina y femenina) de reparto.

Bradley Cooper y Suki Waterhouse fueronn juntos a la gala de 2014. Poco después, pusieron fin a su historia.

Bradley Cooper y Suki Waterhouse fueronn juntos a la gala de 2014. Poco después, pusieron fin a su historia.

¿Te parece una tontería? Aquí van algunos ejemplos. Bradley Cooper se separó de su novia Suki Waterhouse en 2014, sólo un mes después de los Premios Óscars. Lo mismo le sucedió a Jonah Hill e Isabelle McNally; en su caso, en 2014 y sólo dos meses después del premio. Incluso Sandra Bullock y Jesse James se vieron afectados por esto en 2010. Obviamente, no son los únicos.

¿A quién afecta más, a ellos o a ellas?

“Al contrario del mito, los actores masculinos ganadores por la categoría Mejor Actor son los más propensos a ser víctimas de ‘la maldición del Óscar’, explica Diana Boettcher. “Entre las víctimas prominentes están Leonardo DiCaprio y Sean Penn. Con respecto a los nominados, al igual que los ganadores del premio, se ha reunido un total de 27 por ciento; incluidos James Franco y Ryan Gosling. George Clooney tuvo que pasar por esta experiencia tres veces en los últimos años, explica esta terapeuta. Experta en asesoramiento a parejas, ha estudiado este fenómeno desde 2011.

George Clooney y Stacy Keibler en la gala de los Oscar 2012

George Clooney y Stacy Keibler en la gala de 2012. El actor ha sido uno de las más afectados.

Eso sí, entre sus conclusiones también encontramos que las cosas cambian entre las féminas. Solo un tercio de los ganadoras femeninas se vieron afectadas; pero no es algo que les ocurra a las nominadas. “El 27 por ciento de las ganadoras se separaron poco después de recibir el premio. Jennifer Lawrence, Sandra Bullock y Kate Winslet compartieron el mismo destino. Entre las nominadas, en cambio, sólo Michelle Williams”, afirma.

Como conclusión, la famosa “maldición de los Óscar” afecta hasta cuatro veces más a los hombres. Esto se debe, principalmente, a que las mujeres tienden a sacrificar más su éxito laboral que ello; la balanza femenina se inclina hacia la pareja, la de ellos hacia el trabajo. «Las mujeres invierten más energía en su relación de pareja que los hombres. Es más fácil para ellas hacer algunos sacrificios en sus carreras en pos de la relación«, explica Boettcher.

Y, ¿cuál es el problema?

Kate Winslet ganó eel premio en 2009 y dos años después se separó de Sam Mendes.

Kate Winslet ganó eel premio en 2009 y dos años después se separó de Sam Mendes.

La siguiente cuestión que se plantea es clara. ¿Qué pasa tras ganar un Óscar para que la pareja deje de funcionar? La experta lo aclara: el éxito laboral no es un buen aliado de la vida conyugal. «Conozco asimismo el problema dentro de mi práctica de terapia de pareja en Berlín. Desafortunadamente, el éxito en la carrera no es un indicador de la felicidad del amor«, comenta.

“Una carrera empinada a menudo resulta ser una bomba de tiempo para el amor. Eso no es diferente en Hollywood. Incluso si el compañero aprecia la carrera no sólo temporalmente, sino permanentemente. El peligro de perder el contacto emocional entre ellos es grande, apunta la terapeuta.

Déjanos tus Comentarios