Así es la lujosa vida de un Príncipe en Bután

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El joven Príncipe de Bután arropado por sus padres. Todos con el traje típico del país/ Redes Sociales.

El Reino de Bután, situado al sur de Asia, guarda entre sus montañas uno de los países más desconocidos del planeta. Aunque cada vez es más popular entre los viajeros que buscan una experiencia auténtica, se quiere mantener una fluencia de turismo pequeño. Aún así, su monarquía democrática si es cada vez más conocida.

El país es denominado el más feliz del mundo; y es que sus gobernantes valoran mucho la felicidad de sus ciudadanos. Unos residentes que sienten auténtica adoración por su monarca. Jigme Khesar es el Rey de este Estado. A su lado, como reina consorte de Bután, Jetsun Pema. Ambos protagonizan una historia de amor que seduce a todo el que les conoce. Una felicidad que ahora comparten con su hijo, Jigme Namgyel Wangchuck. La familia reside la mayor parte del tiempo en Trongsa Dzong, la fortaleza de su dinastía Wangchuck; que se eleva sobre una montaña de los desfiladeros del Mangde Chhu. Un espectacular enclave en un entorno natural único.

El Príncipe Dragón de Bután

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Los tres miembros de la familia en una divertida imagen/ Redes Sociales.

Esta es la traducción de Druk Gyalsey, dicho en el idioma butanés oficial, el dzongkha; esta semana ha cumplido dos años hoy. Un pequeño que se ha convertido en el centro de todas las miradas. Su simpatía es pública y, entre otras curiosidades, dispone de su propio calendario. Doce imágenes para conocer al tierno heredero.

Su educación como monarca comenzó desde su nacimiento, con un especial hincapié en mantener las tradiciones de un país que vive rodeado de gigantes como China y la India. Sus dos idiomas serán el butanés y el inglés; y aprenderá algunos de los deportes más exitosos de su país, como el tiro con arco. Además probablemente continúe con los pases de sus padres, estudiando en Estados Unidos y el Reino Unido.

Los “Guillermo y Kate del Himalaya”

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Los Reyes Bután con los Duques de Cambridge en una visita oficial el año pasado/ Redes Sociales.

La historia de amor de sus padres comenzó cuando su madre, Jetsun, tenía 7 años. Entonces conoció al príncipe Jigme, de 17 años. Después, 14 años más tarde, la joven sin sangre real se casó con él. Una situación muy habitual en las monarquías europeas; pero no tanto en otros países. Los dos estudiaron en Reino Unido, donde sus caminos volvieron a encontrarse. Así, la prensa les ha denominado como los Duques de Cambridge de la cordillera asiática.

Una feliz vida matrimonial en la que será la única esposa del Rey, a pesar de estar permitida la poligamia en Bután. “Quería casarme desde hace tiempo pero era  importante hacerlo con la persona adecuada. Ahora estoy muy seguro de haberla encontrado ya”, confesó al prometerse. Una familia que creció gracias a la llegada de Jigme, que es la mayor alegría para sus regios papás; y que conquista con todas sus infantiles monerías.

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