El trabajo que nunca imaginarías que tuvo Kanye West antes de ser famoso

Kanye West y Kim Kardashian en unos premios.

Es uno de los artistas mejor pagados. Su trabajo como cantante de rap y como productor ha permitido a Kanye West amasar una gran fortuna. Por supuesto, también está siendo muy rentable su matrimonio con la mediática Kim Kardashian. Sin embargo, y aunque ahora por su actitud parezca mentira, el americano no creció entre grandes lujos y extravagancias.

Nació hace 41 años en el seno de una familia de clase media de Chicago y antes de su meteórico ascenso se ganó la vida con algo que nada tiene que ver con la música. El padre de North, Saint y Chicago trabajó un tiempo como teleoperador. De esta temporada guarda un montón de anécdotas que comparte con frecuencia con su familia.

La curiosa lección de la familia Kardashian

Kim Kardashian celebra el cumpleaños más amargo de su vida

Kim Kardashian y sus hermanas siempre han sido muy conocidas.

Gracias a su experiencia como vendedor, su mujer, Kim, intenta ser amable con las llamadas telefónicas que recibe de distintas empresa de televenta. “Las respondo todo el tiempo. Pero después bloqueo esos números. Creo que Kanye solía ser un vendedor amable por teléfono, así que trato de serlo yo también. Nunca sabes quien te está llamando”, reconocía ella en el programa de Jimmy Kimmel.

Por su parte, la celebrity también tiene un curioso pasado laboral. Su vida siempre estuvo ligada al lujo ya que su padre era un famosísimo abogado que se encargó del caso de O. J Simpson. Pero Robert Kardashian quiso que sus hijas dieran al dinero la importancia que merecía y las obligó a trabajar para ser conscientes de lo que cuesta llevar un alto tren de vida.

La coincidencia de Kanye West y su mujer

Kim Kardashian

“No creo que entendáis lo difícil que es hacernos una buena foto familiar”, escribía Kim. / Redes sociales

Solo el nombre de Kim Kardashian genera hoy en día millones de dólares, pero cuando aún no era mediática, se ganó la vida como dependienta. Apasionada de la moda desde muy joven, tras asesorar a los clientes en una tienda dio un paso más allá y se convirtió en estilista. Entre la gente que quería sus consejos se encontraban personas tan conocidas como la díscola Lindsay Lohan.

Curiosamente, Kanye West también fue dependiente. Tras ganarse la vida como teleoperador estuvo atendiendo en una tienda de GAP, uno de los establecimientos textiles con más ventas de los Estados Unidos.

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