Iñaki Urdangarin, deprimido tras tres meses de prisión

Iñaki Urdangarin saliendo de la audiencia por el caso Noos de Palma en Mallorca 23/02/20

Iñaki Urdangarin está deprimido y requiere de atención médica, según Pilar Eyre.

Hace tres meses que Iñaki Urdangarin ingresaba en la cárcel de Brieva (Ávila) para pagar su deuda con la sociedad. Una cárcel femenina, con un pabellón masculino en la que él es el único preso. Un pequeño espacio en el que el cuñado del rey Felipe permanece aislado y solo prácticamente todo el tiempo. 

Este tiempo privado de libertad parece estarle pasando factura a su salud, por lo menos en el plano emocional. Al parecer, y según asegura Pilar Eyre, la soledad del exjugador de balonmano le está jugando una mala pasada. Permanecer solo con sus pensamientos, sin apenas poder hablar con nadie, le habría provocado una depresión para la que está recibiendo ayuda médica.

Brieva, no tan buena idea

Iñaki Urdangarin

Pilar Eyre ha contado cómo está pasando Iñaki Urdangarin estos meses en prisión. / Mediaset.

Lo que parecía una buena idea, escoger una cárcel en la que pueda estar tranquilo, sin riesgo de ser molestado por otros presos, ha resultado no serlo tanto. Cumplir condena no es una experiencia fácil para nadie. No tener nadie en quien apoyarse le ha llevado a una situación de tristeza que ha requerido ayuda médica. 

Al parecer, estarían pensando solicitar un traslado de prisión, ya que el único contacto que tiene a diario es con los funcionarios que le sirven la comida. Pero ese es el único vínculo con el mundo exterior ya que no tiene compañeros con los que comentar el día, solo un patio en el que pasear, de 40 metros cuadrados, y una pista en la que jugar a pelota mano, él solo, eso sí.

Las visitas de su familia son su luz

20 años de Iñaki y Cristina

Iñaki y Cristina continúan siendo el mismo sólido matrimonio que han sido siempre. Ella es su mejor apoyo en estos momentos.

Lo único que le está ayudando a sobrellevar estos meses (ha cumplido tres meses, pero su condena es de 5 años) son las visitas de su familia. Según Pilar Eyre, la infanta Cristina y su marido hablan todos los días 15 minutos. Ella no se pierde ninguna de las visitas que le corresponde, así como los vis a vis.

En deferencia a la familia a la que ella pertenece, dejan que entre por la entrada de vehículos. No es el camino habitual de las visitas, pero de esta manera ha evitado ser fotografiada. Urdangarin también ha recibido la visita de sus hermanos y sus hijos. Ellos son los único que le alegran en su situación actual.

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