La «maldición» de los hermanos Rivera

Los hermanos Rivera antes de salir al ruedo en Pontevedra hace unos meses.

La profesión de torero no está exenta de riesgos; de hecho es una de las más arriesgadas ya que se enfrentan cara a cara con un animal bravo. Sin embargo eso no hace que las cogidas sean más esperadas; o que la preocupación por las heridas sea menor. El último en llevarse un buen susto ha sido Cayetano Rivera Ordoñez.

El diestro ha sufrido una importante cogida en la plaza de toros de Zaragoza. Aunque no se teme por su vida, lo cierto es que ha sido un accidente de extrema gravedad; incluso tuvo que ser intervenido en el quirófano de la plaza. Todo ello ha sucedido en el peor momento posible ya que el torero y su mujer anunciaron hace pocas semanas que están esperando su primer hijo en común.

Similitudes escalofriantes

Si cambias Zaragoza por Huesca y el lugar en el que sufrieron las heridas, el parecido entre este accidente y el que sufrió su hermano Francisco es sorprendente. Hace poco más de dos años (en agosto de 2015), Paquirri sufrió una grave cogida mientras toreaba en Huesca. Traidor hacía honor a su nombre y hería de gravedad a Francisco en la zona abdominal.

El torero Francisco Rivera Ordoñez durante su traslado desde el hospital Quirón de Zaragoza a Sevilla.

Tras dos horas siendo intervenido en la misma plaza de toros, el torero fue trasladado a la Clínica Quirón de Zaragoza; el centro ha resultado ser el mismo en el que ahora está ingresado su hermano. Todo esto sucedía mientras Lourdes Montes estaba en la recta final de su embarazo.

Tanto es así que la pequeña Carmen nacía pocos días después del grave accidente de su padre. A pesar de su avanzado estado de gestación, Lourdes no lo dudaba y acudía al lado de su marido; quien, tan pronto como comenzó a recuperarse, decidió regresar a Sevilla, donde estuvo presente cuando nació su hija.

Afortunados a pesar de todo

No se les puede denominar de otra forma, ya que a pesar de la gravedad de las cogidas, ambos hermanos han podido salir adelante. Cayetano se recupera favorablemente y, si es cierto eso de que los toreros están hechos de otra pasta, no sería raro que pronto pudiera volver a casa junto a Eva González; ella es su mujer y mejor apoyo, ya que no se ha separado de su lado.

A pesar de las dificultades, parece que la vida les sonríe a los hermanos Rivera. Y es que, cada vez que sufren un accidente en la plaza, resulta inevitable pensar en el triste desenlace que sufrió su padre, también torero y también herido en una plaza mientras trabajaba; en su caso,e forma mortal. Por suerte para todos, los avances médicos y la rapidez con la que se actúa en la actualidad ha ayudado a que, por lo menos en este caso, no haya que lamentar males mayores.

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