Fernando Torres: “¡Qué bonito volver a casa!”

TX Siete años y medio después de abandonar el Atlético de Madrid, Fernando Torres ha regresado. El domingo 4 de diciembre era su presentación oficial ante la afición del estadio Vicente Calderón, que no paró de ovacionarle. Sin poder ocultar la emoción, el futbolista se dirigió a todos los que le esperaban en la sala VIP del centro. “Todos teníamos la esperanza de que hace siete años fuera un hasta luego. Por fín estamos aquí. Para mí es un día feliz, que va a ser difícil no emocionarme. Y cuando pase este día solo quiero pensar en jugar al fútbol. Quería dar las gracias a todas las personas que han hecho posible que esté aquí, que me han hecho ver que me necesitaban, a mis compañeros por el recibimiento. Y ahora espero que me ayuden a entender a este equipo campeón”, explicaba.

 

TX3A escasos metros de él le observaba orgullosa su familia, sobre todo su mujer, Olalla Domínguez. La gallega y él son pareja desde que eran tan solo unos niños y su apoyo ha sido total en cada una de las decisiones de futuro que ha tenido que tomar el deportista. Juntos han vivido en España, en Inglaterra y también en Italia. “¡Qué bonito volver a casa! Llevaba mucho tiempo esperando este momento. En estos años han pasado muchas cosas, también fuera del campo. A nivel personal es un momento maduro y más feliz”, explicaba el delantero. Lo cierto es que en cada uno de los destinos, Olalla ha puesto de su parte para integrarse y hacer que su marido se sintiese plenamente feliz de haber aceptado esa oferta, pero ahora no puede ocultar su enorme felicidad por regresar a casa y estar a pocos kilómetros de los suyos, que siguen viviendo en Santiago de Compostela.

 

TX2Atónitos también estaban los dos hijos del madrileño, Nora y Leo, que posaron ataviados con dos camisetas del equipo en las que, junto al 19, ponía “Papi”. Tanto Fernando como su mujer intentan que sus hijos tengan una vida lo más normal posible, sin verse influenciados por la popularidad de su padre, pero es inevitable que hayan heredado de él su pasión por el fútbol. De hecho, tras hacerse las fotos obligatorias, los niños corrieron por el césped del estadio detrás de un balón. Torres, divertido, jugó con ellos ante los aplausos de los aficionados.

 

 

 

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