Elena Tablada tiene claro dónde y cómo quiere que sea su boda

Elena Tablada

Elena Tablada repite por tercera vez como imagen de Pablosky. Esta firma le gusta mucho ya que sus zapatos resisten de verdad, algo esencial con los más pequeños.

El pasado mes de abril Elena Tablada confirmaba la feliz noticia, se casa con su pareja, Javier Ungría. Tras un romántico y familiar viaje a La Habana, su novio decidía hacerle la gran pregunta y ella contestaba que sí. Eso sí, Javier no se casa solo con Elena, sino que se casa con una familia. Por ello el abogado no dudó en contar con la complicidad de Ella. La hija de Tablada se mostró encantada con la propuesta.

Tras la pedida y la entrega del anillo de compromiso, lo que quedaba por hacer era ponerse manos a la obra y planear el que será el día más feliz de sus vidas. Por lo menos el segundo día más feliz, si contamos como el primero el momento en que tuvo a su hija entre sus brazos.

Una boda en Cuba

Elena Tablada

Elena ha inculcado a su hija su amor por la moda. Es la pequeña Ella quien elige sus estilismos, eso sí, todos muy de princesa.

Todavía tienen muchos detalles que concretar y demasiadas cosas por organizar. Eso sí, hay ciertos elementos que son indiscutibles para Elena y Javier. Por ejemplo, no hay discusión posible, el enlace se celebrará en Cuba, isla de donde es originaria la familia de Elena. De hecho planean casarse en la misma capilla donde lo hicieron sus abuelos. Como su abuelo ya ha fallecido, esta es una forma de que Elena le sienta más cerca en su gran día.

La familia de Elena no había regresado a Cuba desde que tuvieron que abandonar la isla. Marcharse de allí implicaba no poder regresar y durante muchos años así ha sido para ellos. Hace pocos años, Elena Tablada madre, Elena hija y su hermana Naele viajaron allí. Volver a sus orígenes fue una experiencia muy emotiva para ellas.

¿El vestido? Blanco

Elena Tablada

Elena no tiene muy claro cómo será su vestido de novia, ¿o no ha querido contarlo para que sea un secreto para Javier? / Redes sociales.

Según ha contado la propia Elena, ella nunca pensó que se fuera a casar. Por ello que no había pensado cómo quería que fuera su vestido. Como la boda se va a celebrar en Cuba, quiere que sea un diseño acorde, tropical, pero eso sí, blanco.

A pesar de haber desarrollado gran parte de su carrera como diseñadora, prefiere dejar la responsabilidad en manos de los profesionales de moda nupcial. Eso sí, tiene claro que tiene que adaptarse a su propio estilo. Todavía queda mucho por concretar y están disfrutando de esta experiencia en pareja. Esto les está trayendo algunas discusiones, pero también mucha felicidad. 

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