Dr. de la Fuente: «Las pieles finas y las dañadas por el sol envejecen antes»

 

Sharon Stone

 

Pronto cumplirá 55 años, pero Sharon Stone ha hecho un pacto con el diablo.
Para ella “la belleza es una cuestión de espíritu y no de edad”. Ella es una de las muchas mujeres que han acudido a la consulta de un médico con el objetivo de quitarse años de encima. Para conocer las claves del rejuvenecimiento facial, hemos hablado con el Dr. Antonio de la Fuente, Jefe de la Unidad de Cirugía Estética y Reparadora del Hospital Ruber Internacional.

Por la consulta de esta eminencia, al que se le atribuye la cirugía de nariz que la princesa de Asturias se hizo hace cuatro años, pasan diariamente gran número de mujeres con el fin de quitarse años de encima. Sus pieles ya no son tan tersas como antaño, las arrugas y/o la flacidez se reflejan en su rostro y su mirada ya no rebosa frescura. Es entonces cuando deciden ponerse en manos de un especialista que les haga parecer más jóvenes, “en general se ha adelantado la edad a la que la gente empieza a hacerse retoques, porque no quieren grandes cambios, sino mejorar su apariencia sin que se note, por eso empiezan antes y con retoques más pequeños”, nos revela el Dr. de la Fuente.

¿POR QUÉ ENVEJECEMOS?
Está claro que la edad es uno de los causantes del envejecimiento facial, pero hay otros factores que también intervienen en este proceso: los genéticos y los ambientales, fundamentalmente la exposición inadecuada al sol, aire libre, etc. Sobre esto el Dr. de la Fuente nos advierte de que “nosotros no podemos actuar sobre los factores genéticos ni sobre la edad, pero sí podemos proteger nuestra piel del sol, pues va produciendo unos daños acumulativos e irreversibles en los tejidos que conocemos como fotoenvejecimiento. Hoy día vemos unas caras que antes solo se veían en marinos y gente que trabajaba en el campo, caras muy curtidas y envejecidas a consecuencia del sol. Nacemos con un componente de agua en la piel que el sol nos hace ir perdiendo”. También nuestro tipo de piel juega un papel importante en el envejecimiento, “las pieles finas envejecen antes, precisamente porque tienen menos tolerancia a los factores ambientales. Pierden contenido en agua, se deshidratan y aparecen las arrugas, no solo las de expresión. Tener un buen óvalo facial y una piel cuidada que no haya sufrido daño solar retarda el envejecimiento».

El Dr. de la Fuente es tajante respecto a los efectos del astro rey en nuestra piel, “el sol produce arrugas, que comienzan a manifestarse fundamentalmente en el labio superior, párpados, cuello y escote, pero que se amplían en casos más agudos a toda la cara. El daño solar produce deshidratación y pérdida de tersura, así como una severa disminución de la elasticidad”.

LOS  SiGNOS DEL ENVEJECIMIENTO

Otro síntoma del envejecimiento, además de las arrugas producidas por el sol, es la flacidez que, según nos explica el doctor, “produce descolgamiento de los tejidos, sobre todo a nivel de la cola de la ceja, óvalo facial y cuello. La causa principal es la acción de la gravedad y la pérdida de elasticidad de la piel como consecuencia de la edad”. Las circunstancias genéticas también juegan un papel importante en la evolución de la flacidez, pues “una estructura ósea que defina bien los pómulos, la mandíbula y el mentón contribuye a mantener los tejidos en su posición, mientras que un esqueleto menos definido provocará mayor descolgamiento”. Otro aspecto a valorar es la pérdida de volumen facial, ya que con la edad “se pierde masa ósea en pómulos y barbilla por efecto de la osteoporosis, pero también la grasa que tenemos en distintos compartimentos de la cara, lo que da un aspecto más demacrado. En las personas más delgadas se nota más la pérdida de volumen, por eso se dice que a una determinada edad hay que estar más rellenito para tener mejor cara”, señala de la Fuente.

¿LA ARRUGA NUNCA ES BELLA?

Las intervenciones de cirugía facial ocupan cerca del 42% de las operaciones de Cirugía Estética que se realizan en nuestro país, de acuerdo a las estadísticas realizadas por la SECPRE (Sociedad Española de Cirugía Plástica y Reparadora). Dentro de estas estadísticas se encuentra la cirugía de la nariz, pero también las que tienen que ver con el rejuvenecimiento facial. Sobre los tratamientos que más realiza a las pacientes que se ponen en sus manos con el fin de verse más jóvenes, de la Fuente nos explica que “a partir de los 40 años lo que más hago es la cirugía de párpados
(blefaroplastia), los rellenos con grasa autóloga para ganar volumen (lipofilling) y el lifting frontal (solo del tercio superior de la cara). De los 50 años en adelante ya se requieren otro tipo de tratamientos, como el lifting completo, que incluye cara y cuello”. ¿Pero la arruga nunca es bella? -le preguntamos-, “hay arrugas que son bellas, unas determinadas arrugas de expresión a mí me gustan”. De la Fuente no es partidario de las caras inexpresivas, aboga por la naturalidad, pero sí cree que hay que utilizar los medios que tenemos a nuestra disposición para corregir problemas estéticos con los que no estamos a gusto, “la cirugía está precisamente para eso. La gente no suele hacerse retoques por frivolidad, son decisiones que se piensan mucho, pues a la mayoría les da miedo entrar en quirófano. También hay que dejarles claro que los cirujanos plásticos no hacemos milagros, que sus expectativas deben ser realistas”.

Por Laura Villa

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