David de María: ”He estado un año durmiendo en el sofá”

David de María no pierde la sonrisa a pesar de los difíciles momentos.

El año no está siendo como esperaba. David de María ha tenido que hacer frente de manera inesperada a un divorcio. Su matrimonio con Lola Escobedo ha finalizado después de cuatro años casados y un precioso niño en común. Precisamente Leo es la persona en la que el artista andaluz se está refugiando para hacer frente a esta nueva situación que ha puesto su vida en jaque. Pero él es un superviviente, un luchador nato, y no está dispuesto a hundirse. Durante nuestra estancia con él en la Land Rover Discovery  Challenge, nos habló, con el corazón en la mano, de su presente y su futuro.

¿Estás pasando el peor momento de tu vida? Sí, porque yo me he criado en una estructura familiar con un núcleo muy tradicional. He tardado mucho en tomar la decisión de casarme, de ser papá. Siento que mi matrimonio ha sido como una gymkana. En cinco años me he enamorado, nos hemos casado, hemos tenido un hijo…

“Yo he estado hasta el final enamorado“, nos cuenta David de María.

A pesar de todo, ¿sigues creyendo en el amor? Siempre. Es el motivo por el que hemos nacido. En el amor de una mujer también creo aunque haya fracasado mi matrimonio. A mí, Lola me ha dado el tesoro más bonito de mi vida, mi hijo. Otra cosa es que nos hayamos vuelto incompatibles en nuestra forma de vivir.

¿Crees en las segundas oportunidades? Creo que con Lola es complicado. Yo he estado hasta el final enamorado.

¿Confías en que quede una amistad con tu ex? Tenemos que tener entendimiento por el niño. Jamás le voy a desear nada malo; es la madre de mi hijo y la primera mujer con la que quise ser padre. Con ella me he encontrado porque, además de enamorarme, cuidaba de mi carrera. Yo soy un tío romántico, pasional y no quiero entablar ninguna guerra.

David Demaría

¿Te arrepientes de las declaraciones que has hecho y que han tenido respuesta de la otra parte? Tenemos firmado un pacto de no agresión. Por eso, ha hablado el padre. No me interesa ninguna guerra. No me lo esperaba. Duele, pero creo que mi hijo tiene la suerte de tener dos grandes familias. Lo que me duele es que hayamos sido tan piña y que todo se haya distorsionado.

¿Esta situación personal crees que va a repercutir en tu carrera? Desgraciadamente, cuanto peor estás tú, más se transmite en el escenario. El inicio de gira ha sido espectacular. El otro día vi a todo el patio de butacas llorando. El escenario me salva.

¿Temes descentrarte? Mi hijo es el apoyo para no hacerlo. Si esto te pilla con 30 años te vas al carajo seguro, pero tener más años te ayuda a no perder los estribos. Yo ya he pasado por eso en etapas anteriores, no necesito otra motivación en la vida que no sea la creatividad. Yo ya viví las épocas de querer disfrutarlo todo, pero ahora el único placer más grande además de mi hijo es sentirme bien con mi guitarra y en paz conmigo mismo.

No se puede jugar a ver qué pasa cuando sabes que hay una persona enfrente que está enamorado de ti”, apunta el artista.

¿Sigues enamorado de tu exmujer? Estoy en el resacón de todo lo vivido. Cuando una persona toma una decisión debe ser tajante. No se puede jugar a ver qué pasa cuando sabes que hay una persona enfrente que está enamorado de ti, porque ella sabía que yo he seguido enamorado de ella hasta el final. Yo no hubiera actuado así. Yo llevaba más de un año durmiendo en el sofá…

¿En qué te has refugiado en estos momentos? En el escenario, en mi música, en mis amigos y en mi hijo. Cuando me toca estar con él es el día más feliz de la semana.

¿Estás abierto a que te pasen cosas? Es muy pronto…

¿Has sido muy mujeriego? Un artista haciendo giras por España y América… ¿Cómo no voy a ser mujeriego? Hasta que conocí a Lola, que encima controlaba mi carrera, y me centró muchísimo.

¿Eres enamoradizo? Como el Ibuprofeno, cada ocho horas. Pero ahora menos ya.

¿Se compone mejor en el desamor? Desgraciadamente, sí. Del dolor es de donde salen las mejores frases.

Hay fans que quieren que volváis Chenoa y tú… Somos muy amigos, pero Laura está muy contenta y tiene su vida.

Déjanos tus Comentarios