7 consejos para aprender a convivir con el frío

Consejos para convivir con el frío

A pesar del frío, no conviene abusar del calor de las calefacciones. Una temperatura constante y estar un poco abrigado te hará sentir mejor.

Atravesamos unos duros días de invierno y a nuestro organismo le cuesta aclimatarse a la misma velocidad. Consigue plantar cara al invierno con unas sencillas pautas; unos consejos con los que podrás convivir con el frío de la mano de Ata Pouramini.

Cuando bajan las temperaturas, aumentan los problemas en nuestra musculatura. El esqueleto también se queja. Aumentan las contracturas musculares al estar la mayor parte del día encogidos.

Qué comer y cómo actuar con el frío

Consejos para convivir con el frío

Alimentos calientes como sopas harán que tu organismo pueda con todo. Recuerda no siempre los platos de cuchara están cargados de calorías, sopas de verdura o pescado son ideales.

1. Al sentir el frío nos encogemos provocando pequeños espasmos, calambres y tensiones. A esto se le llama “cuello de avestruz”, algo fundamental es mantener el calor en el cuerpo, sobre todo en cabeza, pies y manos. Esencial para evitar contracturas cervicales, mantener el cuello caliente, una bufanda por ejemplo incluso dentro de casa.

2. Los cambios bruscos de temperatura causan dolor y tensión en las articulaciones, para que lo noten lo menos posible, sobre todo en personas que padezcan de artritis, artrosis, osteoporosis…, un estupendo consejo es abrigarse al modo cebolla, distintas prendas unas sobre otras al modo de capas, quitando o poniendo al entrar y salir de los sitios.

3. Para los que padezcan migrañas o si tienen problemas de fibromialgia, recuerda que las molestias aumentan con los cambios de temperatura. Las calefacciones altas aumentan los dolores de cabeza. Mejor permanecer abrigado y mantener el calor de casa a una temperatura constante y nada elevada.

Los cambios bruscos de temperatura causan dolor y tensión en las articulaciones. Además, las calefacciones altas aumentan los dolores de cabeza.

4. El calor de las calefacciones resecan el ambiente y resulta perjudicial tanto para nuestro sistema respiratorio, como para nuestra propia piel. Es muy importante humidificar las estancias, en las farmacias encontrarás aparatos sencillos que producen humedad y que previene los procesos catarrales. Su efecto frescos, ventilación ayuda a una mejor respiración.

5. Al tener menos días soleados, la piel también se resiente y necesita reforzarla con alimentos ricos en Vitamina D3, una buena opción son los lácteos, además con la función que ejercen en nuestros huesos nos ayudará a sentirnos mejor. También el pescado azul, sardina, atún y salmón muy aconsejables por sus niveles de Omega3.

6. Incluir en nuestra dieta platos caliente, la sensación térmica de calor que nos aportan ayudan a regular la temperatura de nuestro propio cuerpo. Hay que tener muy en cuenta que un plato de cuchara, no tiene que confundirse con un plato graso, cargado de calorías. Una sopa de verdura, o de pescado, son ligeras y nutritivas, bien calentitas nos hará entrar en calor de inmediato.

7. Cuando se pasan muchas horas en un sitio cerrado, por ejemplo en la oficina, es necesario mantener nuestro sistema inmunitario fuerte, así evitaremos contagios con virus que anden por nuestro alrededor. Las frutas, sobre todo los cítricos, las verduras como la alcachofa y por supuesto las legumbres reforzaran nuestro sistema inmunitario y aumentaran nuestras defensas.

Consejos para convivir con el frío

La falta de sol en los días de invierno nos perjudica. Sustituye esta falta de vitamina con algunos alimentos. Cítricos, verduras y legumbres, el trío ideal.

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