Huevo: ¿por qué no debería faltar en tu dieta?

Huevo: ¿por qué no debería faltar en tu dieta?

Un solo huevo aporta 78 kcal, 6 g de proteínas y 14 nutrientes esenciales.

Considerado uno de los alimentos más completos que podemos encontrar en la naturaleza, el huevo no debería faltar en una dieta equilibrada. Así, como nos explican desde la Fundación Española de la Nutrición, es un alimento de elevado valor nutritivo y cuya proteína es de la máxima calidad, por su alto poder biológico.

Por su parte, la FAO, lo toma como término de referencia. Presenta proporciones equilibradas de todos los aminoácidos esenciales. Sin embargo, sus múltiples bondades no se limitan a ser rico en vitaminas (especialmente, D, A, B12, B2, B y E); minerales (como el fósforo, el yodo, el hierro, el zinc y el selenio) y antioxidantes. Te explicamos qué otros beneficios, a tener muy en cuenta, aporta su consumo.

Un filón para la salud

Huevo: ¿por qué no debería faltar en tu dieta?

La yema contiene prácticamente toda la grasa del huevo, sin embargo, se trata, casi en su totalidad, de grasas “buenas”.

En primer lugar, y dado a su alto contenido en colesterol HDL (“bueno”) y ácidos grasos monoinsaturados, ayuda a prevenir el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Además, su contenido en luteína y zeaxantina (dos carotenoides con acción antioxidante) protegen al organismo de los procesos degenerativos y previenen la degeneración macular, por lo que también son muy beneficiosos para la vista.

Por otra parte, y debido a sus altas dosis de vitamina D, previenen el desarrollo de osteoporosis al promover la retención y la fijación del calcio y el fósforo en los huesos. El huevo es, además, rico en colina. Un nutriente poco conocido asociado a las vitaminas del grupo B que favorece el desarrollo saludable del cerebro, e interviene en la función hepática y el metabolismo y en la formación de membranas celulares.

Cómo tomar huevo

Huevo: ¿por qué no debería faltar en tu dieta?

El contenido comestible del huevo lo forman la clara (una disolución de proteínas con azúcares y minerales), y la yema (una emulsión de proteínas y lípidos, que contiene casi toda su grasa).

  • Según los expertos, las mejores formas de cocinar y consumir el huevo son los métodos de cocción simples, y sin agregados: cocidos, escalfados o al microondas.
  • A continuación estarían las cocciones con menos grasas agregadas, en las que solo se incorpora un poco de aceite: al horno, a la plancha, en tortilla francesa o revuelto.
  • En los últimos puestos del ranking se encontrarían las preparaciones que incorporan frituras con abundante aceite y otros ingredientes, como los huevos fritos, a la flamenca, o en tortilla de patatas.

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