Digestión difícil: cuidado con estos 9 alimentos

Digestión difícil: cuidado con estos 9 alimentos

Cuanto más largo es el tiempo que un alimento tarda en recorrer el conducto digestivo, más pesada es la digestión.

Frente a los alimentos que producen una digestión lenta y complicada, hay otros que, por el contrario, el organismo procesa fácilmente haciendo la digestión más rápida. Por ejemplo, los pescados blancos, las carnes magras o los hidratos de carbono simples (como el arroz, la pasta o la patata). Así como el yogur (mejor si es natural), o la fruta madura (si está verde, resulta indigesta).

También es importante la forma de cocinar. Por lo general, los alimentos cocidos, a la plancha o en papillote se digieren mucho mejor, mientras que los fritos, rebozados y rehogados son más difíciles. El arroz blanco o el pescado blanco cocido se digieren en menos de dos horas; mientras que un bocadillo de jamón requiere entre 3 y 5, y un chuletón de buey o algunos mariscos, de 7 a 9 horas.

Yema cocinada

¿Sabías que una tortilla o un huevo duro pueden sentarte peor que unos huevos fritos? Pues así es. La yema de huevo coagulada es muy indigesta, y requiere más trabajo enzimático y biliar que si no lo está. Lo mejor: pasados por agua.

Helados, ¿buenos para la digestión?

Digestión difícil: cuidado con estos 9 alimentos

A pesar de que en verano actúan como un alimento muy refrescante, no todos los helados se digieren igual .

¿Piensas que el helado facilita la digestión? Pues excepto el sorbete de limón o el helado de yogur, no es así. En el resto, el gran aporte calórico, de grasas y azúcares (además de la proteína de la leche) la ralentizan y la dificultan.

Bechamel y croquetas

La combinación de mantequilla, harina y leche cocinadas es muy difícil de digerir y muy pesada. La mantequilla cocinada por encima de 90º produce una reacción química en la que se libera acroleína, una sustancia que irrita la mucosa gástrica.

Zumo en ayunas

El zumo de naranja natural, pese a la cantidad de beneficios que aporta, en ayunas tiene un efecto colagogo: puede provocar el vaciamiento brusco de la vesícula, con molestias como retortijones, dolor abdominal o pesadez.

Café con leche

El café hace que el estómago produzca ácido clorhídrico, muy relacionado con la acidez y la indigestión. Y si se unen los taninos del café con la proteína de la leche el resultado es especialmente difícil de digerir. Evítalo con el estómago vacío, pues genera náuseas y malestar gástrico.

Conservas de pescado

Sardinillas, atún, anchoas… el pescado azul es muy graso (aunque su grasa sea saludable), y conservado en un líquido graso (aceite), es difícil de digerir. Si tienes gases, problemas gástricos o dolores de cabeza, intenta no tomarlo por la noche.

Maíz y celulosa

Digestión difícil: cuidado con estos 9 alimentos

El maíz tiene un gran porcentaje de celulosa haciéndolo muy difícil de digerir.

El maíz es muy rico en celulosa, una fibra que las enzimas del cuerpo humano no pueden descomponer. Por esto, resulta muy difícil de digerir, y combinado, por ejemplo, con lechuga, aún más. Puede causar dolor abdominal severo.

Aceites recalentados

Los alimentos fritos en aceites reutilizados muchas veces, viejos y/o de mala calidad, producen sustancias que irritan toda la mucosa gástrica, así como la acroleína (que vimos en la mantequilla cocinada); además de ser ricos en grasas trans. Si vas a reutilizar el aceite de freír (por ejemplo, en una freidora), que sea de oliva, a un máximo de 170º y no lo hagas más de 4 veces.

Leche y lácteos

Cada vez más personas padecen de intolerancia a la lactosa o de dificultad para digerir las proteínas de la leche y los productos lácteos (excepto el yogur), lo que causa malestar digestivo. Aunque si no se tiene ningún problema no conviene eliminarlos de la dieta, procura no tomar la leche sola.

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