Dieta alcalina, cuando la salud está en el plato

Dieta alcalina, cuando la salud está en el plato

Conoce toda la verdad sobre la famosa dieta alcalina.

Tomar alimentos alcalinos o que en el organismo se comporten como tal, ¿es cuestión de moda o de verdad es tan sano y preventivo de enfermedades como algunos aseguran? Se trata básicamente de una dieta detox, altamente beneficiosa para limpiar el organismo de toxinas acumuladas por una alimentación rica en azúcares y grasas, que daña nuestro sistema inmunológico.

En cuanto a su carácter curativo no hay una postura unánime. Muchos médicos se muestran a favor de ella, pues consideran que ayuda a prevenir las enfermedades, y otros tantos en contra, por “desterrar” determinados alimentos, como pueden ser las carnes o los huevos. Analizamos la dieta alcalina.

Dieta alcalina, en busca del PH ideal

En principio la teoría parece sencilla: si hay alimentos que suben el pH, alcalino, y otros que lo bajan, ácidos, habrá que buscar el equilibrio. Pero lo cierto es que no existe un pH único para todo el organismo. El pH sanguíneo debe mantenerse siempre entre valores de 7,35-7,45. En cambio, la orina oscila en un rango mucho más amplio, con valores entre 4,5 y 7,8.

Se considera que hay una serie de alimentos que acidifican la orina (acidificantes) como la carne, el pescado, los huevos, el queso, grasas animales, azúcar refinado, dulces, frutos secos, café, cacao, alcohol; así como otros alimentos que la alcalinizan (alcalinizantes) como las hortalizas, las patatas y también las frutas.

Acidosis: los motivos. 

Que el pH llegue a ser ácido se debe a múltiples y variadas razones: puede deberse a errores dietéticos por un excesivo consumo de alimentos ácidos y falta de alimentos alcalinos, o a muchos otros factores, como vivir con una carga de estrés muy alta durante demasiado tiempo, una sobrecarga tóxica, reacciones inmunes o cualquier proceso que prive a las células de oxígeno y otros nutrientes esenciales.

El cuerpo trata de compensar el pH ácido usando minerales alcalinos, y si la dieta no contiene suficientes para compensar una acumulación de ácidos en las células, se produce un desequilibrio en su pH que puede tener consecuencias. Entre ellas, una menor capacidad del cuerpo para absorber nutrientes importantes, una disminución en la producción de energía en las células, una merma de la reparación celular, dificultad para desintoxicar los metales pesados o una mayor susceptibilidad a la fatiga y la enfermedad.

Opiniones expertas, ¿qué piensan de la dieta alcalina?

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La doctora Galofre, dietista y coach nutricional de Homedical, opina que es una dieta que sirve para recuperar la salud y el peso. “Para mí no tiene ningún efecto negativo y muchos positivos, pues te mantiene alejado de la enfermedad”, asegura. Laura Salvador, nutricionista de Antiaging Group Barcelona, considera que “no es una dieta adelgazante, sino que se centra en el pH del organismo con el objetivo de mantener la salud y luchar contra la enfermedad”.

Alcalino versus ácido.

Pero como en todo, nada es blanco ni negro. Ni lo alcalino es siempre bueno, ni ácido equivale a perjudicial. El zumo de arándanos da lugar a una orina más ácida, pero no se considera dañino, sino todo lo contrario: este efecto precisamente ayuda a combatir ciertas infecciones urinarias que se desarrollan en un pH más alcalino. Por otro lado, una orina alcalina favorece la formación de algunos tipos de cálculos renales y de determinadas infecciones urinarias.

Por otra parte, el consumo de carne de buena calidad (ecológica y de animales bien alimentados), acompañada con una generosa cantidad de hortalizas, es una opción dietética muy sana: los ácidos de la carne se neutralizan con el aporte de compuestos alcalinos de las hortalizas por lo que es una combinación perfecta.

En definitiva, si lo que queremos es una vida saludable: más ejercicio, menos calorías, no a las grasas trans ni azúcares refinados… Pero sin obsesiones. Podemos hacer una dieta más ligera, más alcalina después de una época de excesos. Pero incluir estos alimentos en nuestro día a día debería ser lo habitual.

Sugerencia de menú para una dieta alcalina

  • Al levantarse: 1 vaso de agua con unas gotas de limón.
  • Desayuno: a elegir entre 1 zumo de manzana, pepino, col y jengibre; o 1 plátano machacado con 1 cucharada de salvado de avena o semillas de lino.
  • A media mañana: a elegir entre 1 taza de té verde / 1 cuenco de ensalada de frutas: pera, plátano, manzana, mango, kiwi, mandarina, piña con 1 cucharada de semillas de lino dorado / 4 anacardos, nueces o almendras sin sal / 2 rodajas de melón / un puñado de pipas de girasol y calabaza (en proporciones iguales).
  • Almuerzo: a elegir entre ensalada verde con lechuga, acelga, repollo crudo, cebolla, cebolleta, apio y champiñón / puré de zanahorias / garbanzos, lentejas, alubias o guisantes cocidos / salteado de espinacas o coles de Bruselas / arroz salvaje / pollo cocido o a la plancha.
  • Merienda: a elegir entre 2 puñados de pipas de girasol o de calabaza tostadas / pasta de garbanzos y crudités: apio, pimiento amarillo, tomate / 1 mandarina / 1 batido de leche de soja con fresas / 5 almendras, nueces o castañas.
  • Cena: a elegir entre sopa de verduras o calabaza con algas kombu/ ensalada de rúcula, lechuga, berro, rábano / filete de salmón con romero / pera al horno 1 infusión de manzanilla.

Por Mayte Martínez. 

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