Aprende a hacerlo: pasta casera

pasta casera

Atrévete a hacer tu propia pasta casera

Aunque ahora podamos conseguir casi cualquier cosa en las estanterías del supermercado, pocas cosas hay que causen mayor orgullo que ser capaz de hacer algo con nuestras propias manos. El caso de la pasta es muy particular ya que la mayoría pocas veces ha comido pasta hecha en casa. Por lo menos hecha en casa desde cero. Pronto nos animamos a probar y hacer diferentes salsas en nuestra casa pero a la hora de ponernos con el ingrediente principal del plato nos tiemblan las piernas.

Nada más lejos de la realidad, la pasta es una mezcla sencilla de huevo y harina. Además siguiendo los sencillos pasos que te vamos a contar serás capaz de conseguir la mejor pasta del vecindario. Puedes convencer a los pequeños de la casa para que te ayuden a amasar. Te divertirás seguro aunque, si no quieres pasarte bastante rato después limpiando lo mejor es que lo hagas en soledad o con adultos. Pero no perdamos más el tiempo, aprende a hacer pasta casera en tres sencillos pasos. 

1. Prepara la masa

Casca 5 huevos en un bol y bátelos ligeramente. Mezcla 1/2 kg de harina del tipo “000” aparte junto con una pizca de sal y colócala en forma de corona o volcán en la mesa de trabajo -asegúrate de que tu lugar de trabajo está limpio-. En el hueco del centro pon los huevos mezclados. Ve incorporando los huevos a la harina, trabajando con la punta de los dedos. El resultado debe ser una masa compacta pero maleable. Tal vez necesites añadir algo de agua. Hazlo con cuidado, integrándola poco a poco. Recuerda que siempre es más fácil añadir que tener que quitar.

2. Amasa la masa y déjala reposar

Una vez lograda la mezcla de harina y huevo, hay que empezar a amasarla con las manos enharinadas al menos 10 minutos, doblando de vez en cuando los bordes de la masa hacia adentro. Una vez terminada de amasar, forma un bollo redondo y alísalo bien con las manos; déjalo descansar 30 minutos cubierto con un paño de cocina limpia a temperatura ambiente, en un lugar seco.

3. Dale la forma deseada

Pasado este tiempo, la masa se puede extender, entera o en partes, para que sea más fácil. Para estirar la masa es conveniente usar un rodillo. Apoya siempre el rodillo en el centro de la masa y ve estirando la masa hacia los lados. Cuando la tengas todo lo estirada que puedas, ya es hora de darle  forma. Lo más fácil es hacer placas de lasaña o ravioli. Cuando tengas más práctica puedes hacer tallarines o espaguetis, pero te llevará más tiempo y tendrás que hacerlo con más cuidado.

 

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