Alimentación: los cinco mitos más extendidos

Los cinco mitos sobre alimentación más extendidos

La alimentación es uno de los ámbitos más estudiados y a la vez cuestionados.

La alimentación es uno de los temas que, a lo largo del tiempo más se estudiado. Muchas son las teorías acerca de lo que es realmente saludable para nuestro organismo o no. Sin embargo, a veces, nos hacemos eco de informaciones que son incorrectas o falsas del todo. Por eso, te contamos cinco mitos sobre la alimentación que, con el paso del tiempo, se han instaurado en la sabiduría popular.

1. Saltarse comidas adelgaza

Nada más lejos de la realidad. Los expertos recomiendan realizar cinco comidas al día, y no solo no es cierto que adelgaces si suprimes alguna, sino que puedes conseguir el efecto contrario. El mensaje que capta el organismo si no recibe la cantidad de alimentos que necesita para funcionar correctamente, es que debe almacenar las calorías ingeridas en lugar de quemarlas para no quedarse sin “combustible”.

2. La sal engorda

Los cinco mitos sobre alimentación más extendidos

El cuerpo necesita sodio (en pequeñas cantidades) para funcionar correctamente. La OMS recomienda un consumo de unos 5 g/día de sal (2g de sodio), mejor si es yodada, pero los españoles casi duplicamos esta cantidad.

La sal, por sí sola, no engorda en absoluto. De hecho, no aporta ninguna caloría. Sin embargo, sí favorece la retención de líquidos, lo que aumenta la hinchazón, y su consumo excesivo se relaciona con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares como la hipertensión, de ahí que se recomiende un consumo moderado.

3. Grasas: evítalas en tu alimentación

El consumo excesivo de alimentos con alto contenido graso aumenta el riesgo cardiovascular y favorece la obesidad. Sin embargo, el organismo necesita grasas para funcionar correctamente, lo importante es proporcionarle aquellas que son saludables, llamadas insaturadas, como las que encontramos en alimentos como el aceite de oliva, el pescado azul y los frutos secos. Sí conviene evitar las grasas saturadas, que aumentan el riesgo cardiovascular y favorecen la acumulación de colesterol a nivel arterial.

4. Para cenar, mejor ensalada

Es cierto que conviene cenar ligero. Sin embargo, por la noche, el organismo necesita alimentos plásticos (ricos en proteínas, como carne, pescado, huevos o lácteos), que le ayudan a reparar y construir fibras como las de los músculos, acompañados de verdura; mientras que, para el almuerzo, son preferibles los alimentos energéticos (como los hidratos de carbono), que le aportan energía para aguantar el día.

5. Beber agua, clave en la alimentación

Los cinco mitos sobre alimentación más extendidos

Tomar agua durante las comidas hace que los alimentos se absorban de forma más eficaz.

Lo que importa realmente es qué se bebe durante las comidas. El agua, la bebida más sana y recomendable, no solo no engorda (no aporta ni una sola caloría), sino que tiene un efecto saciante, y conviene tomarla durante las comidas (no antes, ni después), puesto que ayuda a que los alimentos pasen mejor y se absorban de forma más eficaz por parte del organismo. Si hablamos de refrescos, vino o cerveza, la cosa cambia.

Déjanos tus Comentarios