Carmen Lomana se sincera sobre el fallecimiento de su marido

Carmen Lomana

Carmen Lomana se sinceró en el programa de Risto Mejide. / Redes Sociales.

La socialité se sinceró junto a Risto Mejide en el programa Chester. Carmen Lomana abrió su corazón al presentador para hablar de uno de los momentos más difíciles de su vida. La empresaria narró cómo vivió la muerte de su marido, Guillermo Capdevilla.

La pareja se conoció en Londres, en un club de jazz situado en el barrio de Chelsea. «Él era un chico muy comprometido políticamente. Un bohemio, que tenía una brillantez y una cultura que me volvió loca de amor», recordaba Carmen en una entrevista. Un romance que tuvo su broche de oro seis meses después, el 13 de diciembre de 1974.

«Siempre estás en mi corazón y mi vida»

Carmen Lomana

Una imagen de su boda que Lomana quiso compartir con sus seguidores. / Redes Sociales.

La pareja se casó en Llanes, Asturias. Tras ese enlace comenzó un feliz matrimonio que se vería trágicamente roto más de veinte años después. Guillermo, un próspero ingeniero, falleció en un accidente de tráfico en Pamplona. «Guillermo y yo nos casábamos en un día helador, precioso, rodeados de montañas nevadas y con el mar«, explicaba.

«Fue una boda muy íntima, llena de amor y felicidad. Willy siempre estás en mi corazón y mi vida», confesó en su Instagram este mes de diciembre al recordar su enlace. Lomana habló muy emocionada sobre cómo fue ese accidente. «Entré en casa y estaba sonando el teléfono. Era la Policía Foral de Navarra, pero en ningún momento se me ocurrió que me llamaban por algo de un accidente», narró. Su marido se encontraba en muerte cerebral.

«Quería darle algo mío», revela Carmen Lomana

Carmen Lomana

Carmen, a pesar de la distancia, comparte tiempo siempre que puede con su amigo especial, Edmond Fokker. / Redes Sociales.

«Cuando le vi, le acaricié, le dije que todo iba a salir bien. Vino el médico y me dijo que estaba muerto, que tenía muerte cerebral», explicaba ante la atenta mirada de Risto. Además, narró cómo se desmayó y sintió ganas de irse con él. El trance más duro de su vida, del que también desveló una curiosa anécdota. «Estaba tan desesperada. En ese momento me hubiera querido ir con él. ¿Sabes lo que hice? Quería darle algo mío así que me quité el sujetador y se lo metí en el sudario», explicó.

Una revelación en el Chester que no ha pasado desapercibida. Demostrando que, hasta en los momentos más difíciles, Carmen Lomana pone su original impronta. Sin olvidar nunca a su marido, la empresaria leonesa ha sabido recuperar la sonrisa. A pesar de la complicada etapa que supuso la muerte de su madre hace dos años. Nuevas compañías, que aunque no han significado tanto como Guillermo, han sabido devolver la ilusión a Carmen. Su último amigo especial, el violinista holandés Edmond Fokker.

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