Hannah es un palíndromo

Un palíndromo (del griego palin dromein, volver a ir atrás), es una palabra, número o frase que se lee igual adelante que atrás. Si se trata de un numeral, se llama capicúa.

Palíndromo

Con vuestro permiso, vamos a empezar bien el año… ¡¡¡hablando de cine!!!

Que tus hijos quieran ver una película de extraterrestres y te arrastren al cine, para qué engañarnos, así de entrada, no suena muy halagüeño…
Pero cuando la película se convierte en un atípico y bello relato de ciencia ficción donde la protagonista es una pelirroja Amy Adams ejerciendo de científica y madre de una hija que se llama Hannah, la cinta atesora un cúmulo de coincidencias que me invitan a escribir este primer post de 2017.

Palíndromo

Por fin una película de extraterrestres que no se empeña en dejarnos el mundo como un basurero… Nominada a los Oscar.

¿Qué mejor que arrancar la temporada, con una película con prota pelirroja y una hija con el mismo nombre que mi princesita…?

La película en cuestión es La llegada (The Arrival) del realizador canadiense Denis Villeneuve, y es un magnífico ejemplo de cine de ciencia ficción bien entendida, bebiendo de clásicos como Encuentros en la Tercera Fase, de Interestellar o Contact, y donde una consistencia científica en los límites de lo real, pero ciencia al final, nos evita las tan manidas apocalípticas guerras entre los humanos y los extraterrestres con esas digitalizadas y manidas destrucciones del Capitolio, la estatua de La Libertad o La Torre Eiffel y teje una impecable trama que se acaba convirtiendo en un poético canto a todo aquello que mejor representa a la raza humana: a la Humanidad que utiliza el cerebro, la que es capaz de razonar, de entender, sentir y amar.

El director canadiense Denis Villeneuve sabe contarnos una historia de ciencia ficción dándole a la trama un ambiente emocionante thriller…

La película tiene los efectos especiales justos y necesarios, ni más ni menos, y mantiene un hermoso suspense aderezándolo con toques de una sublime poesía, toques de drama, toques de vida, mientras una gran fotografía nos hace sentir la experiencia.

palíndromo

Creerme que con una interpretación digna de un Oscar. De momento, Amy Adams ya tiene su propia estrella en el paseo de la fama de Hollywood…

Amy Adams está increíble en el papel de la doctora Louise Banks, una experta en lingüística que se esfuerza por evitar que el militar de turno (en este caso al menos es el gran Forrest Witaker) devuelva la cinta a lo que tratamos de evitar: una película de buenos y malos, y ese desempeño lo hace brillantemente, pese a estar vacía y rota por dentro debido a la pérdida de su hija y al abandono de su esposo, tal cual, sin complejos, debilidades, desesperación ni todos los numeritos que posiblemente en idéntico trance, serían los estereotipos propios de un hombre. Lo hace desde la cordura y la implicación absoluta al fin de entender a los alienígenas y es precisamente en las escenas entre madre e hija donde reside buena parte de la magia de la película, y donde vemos a la intérprete mostrarse increíblemente veraz…

 

Los militares, como no podía ser de otro modo en una película de extraterrestres, van a lo suyo y pretenden sacar partido militar al contacto…

Sentido común, inteligencia y un sexto sentido muy femenino, son las mejores armas de la doctora Banks para contactar con los visitantes.

El sentido común, instinto e inteligencia de la doctora, se imponen por una vez a los misiles y todo el despliegue habitual del género

Esta vez, los alienígenas no han arrasado la casa del nuevo presidente de los EE.UU., Donald Trump… ¡¡¡a ver lo que le dura…!!!

En uno de los flashes de la doctora explica a su hija que su nombre: Hannah es palíndromo, es decir, que se puede leer de delante a atrás y de atrás adelante igual. Y es en ese hecho donde reside el secreto de la película, porque superados los convencionalismos científicos, los extraterrestres nos traen un fabulosos regalo: la capacidad de entender el tiempo más allá del presente, viviendo el futuro tanto como el pasado que devuelve, a la doctora Banks, a su hijita perdida.

Independientemente de su rol en la película, todo indica que Amy Adams es toda una madraza que se desvive por su pequeña Aviana Olea…

En fin, una cinta que una vez deje de estar en cartelera, tendremos que estar pendientes para comprarla, porque creo es ya hoy un clásico de cine de ciencia ficción imprescindible en nuestra filmoteca.

Yo, a la espera de que salga para verla en casa, ¡¡¡iré haciéndome mi sitio en el sofá…!!!

FOMI

Agradecimientos a Converse All Star