Las navidades felices de Tamara Falcó y Belén Esteban

Las navidades felices de Tamara Falcó y Belén Esteban.

Se supone que las navidades son fechas señaladas para esa unidad familiar que marcan los anuncios de la tele con risas y felicidad. Sobre todo los de siempre, como el del turrón o el de la lotería, que inducen a la lágrima fácil. Por cierto, qué pena que desapareciera el actor calvo que paseaba entre copos de nieve y que daba buen rollo aunque no nos tocara ni la pedrea. Estas fechas sirven para los reencuentros y da igual que los protagonistas formen parte de la familia Thyssen, de la tribu Preysler o de la de Belén Esteban, que ya ha dicho que tiene muy claro que quiere ser mamá. A ver si los astros se ponen de acuerdo y se cumple su deseo.

A Belén la trato desde que era la novia discreta y tímida a la que Jesulín le puso una tienda de bolsos. Han pasado muchos años con sus subes y bajas vitales, y ahora la encuentro feliz con su Miguel y con una hija muy educada que sabe lo que quiere. Andrea, que estudia en Londres, volvió a Madrid para festejar con la familia estas fechas. Ya es mayor de edad y sigo sin entender cómo Jesulín no ha tenido ningún contacto con ella cuando debería ser al revés y sentirse muy orgulloso de su hija. Estos días serían perfectos para ese reencuentro.

Andrea Janeiro: el camino más complicado

Las navidades felices de Tamara Falcó y  Belén Esteban

Andrea, la hija de Belén y Jesulín de Ubrique, vive alejada del foco mediático.

Un acercamiento que se tendría que haber celebrado cuando la joven cumplió 18 años. Así lo aseguró el torero en una de sus múltiples exclusivas y como se ha visto, no lo ha cumplido. Andrea ha demostrado que no quiere perfil mediático como otras hijas de madres famosas y por lo tanto esa conversación se quedaría en la intimidad de padre e hija, salvo que Jesulín la filtrara.

Ya he dicho en más de una ocasión que me gusta Andrea. Ha elegido el camino menos fácil, que es el del estudio en vez de convertirse en influencer y quejarse por los comentarios de los hater/odiadores. Esa es la vertiente del mínimo esfuerzo que no forma parte del mundo de Andreíta. Y además tiene sentido del humor. Cuando le recuerdan la frase de “cómete el pollo” se parte de risa.

Tamara Falcó, el personaje revelación

Las navidades felices de Tamara Falcó y  Belén Esteban

Tamara Falcó pasará la Nochebuena disfrutando de sus hermanos y su sobrino.

Con Tamara Falcó pasaba lo contrario que con la niña de Belén Esteban. Hasta que no ha pasado el filtro de MasterChef su imagen era la de una chica un tanto frívola, algo infantil y con pocas ganas de esforzarse por tener curriculum más allá de los photocall. Al menos en su versión pública, que no tenía que ver con la más privada. La he tratado en varias ocasiones sin que hubiera focos ni ella tuviera que cumplir con los códigos del famoseo petardo. Y es la misma imagen que ha demostrado en el concurso de cocina. Educada y con un punto naif cuando revelaba la poca confianza que su madre tenía en su aprendizaje como cocinera televisiva.

“Mami nunca pensó que ganara el concurso. Mami es así, cree que solo ella hace las cosas bien”. Esta Nochebuena no va a cocinar, lo que va a hacer es disfrutar de la compañía de sus hermanos Julio y Ana y del sobrino Miguel, con el que no se apaña demasiado bien. Así cuenta su relación cotidiana con el bebé: De pronto lo tengo en brazos y se ríe, y al rato se pone a llorar. Y a mí me pone muy nerviosa, porque no sé qué hacer. Y entonces le grito: ¡¡¡Anaaaa!!! ¿Qué le pasa a este niño?”. La respuesta de la hermana/mamá es aún más surrealista: “Tami, que lo muevas, que no es una patata”. Y así van a pasar estas navidades. La cocinera sin cocinar y ejerciendo de tía a su manera.