Miguel Bosé: lo que nunca supimos del cantante y su batalla legal por los mellizos

Miguel Bosé hace unos días, durante una entrega de premios en Madrid.

Nunca imaginaba que Miguel Bosé se iba a convertir en centro de información más allá de su vida profesional. Lo conozco desde la época Don Diablo (¡lo que ha llovido desde entonces!), cuando era el hombre más guapo y seductor del mundo. Simpático, divertido, ácido y con ese toque provocador que potenciaba con las personas que no le gustaban. De esa manera de actuar (que no de ser) le vino la fama de prepotente. En una ocasión me confesó que le venía muy bien mantener esa fachada de borde porque así me quito a mucha gente de encima”.

Su casa de Somosaguas era una especie de ONU donde recalaban amigos de todo el mundo. Un chalet que fue el hogar de su infancia, muy blanco y con grandes cristaleras que daban al jardín. Había una mesa de madera larga donde siempre había un plato de pasta para los que llegaban a mediodía. La norma para los nuevos era que cuando la fuente estaba sobre el mantel había que comerlo en el momento:Con los espaguetis no hay educación y no se espera. Se comen y ya está”, machacaba Lucía madre, y nadie rechistaba.

El chalet familiar, como la ONU

Miguel Bosé: lo que nunca supimos del cantante y su batalla legal por los mellizos

El instinto paternal de Miguel, se despertaba según ha contado, tras la sesión de fotos para la portada de su disco, Los chicos no lloran, en 1990.

Por ahí he visto pasar a Ana Obregón, a los Mecano, a Toni Cantó, Coronado, Alejandro Sanz, Rebecca de Alba, Massiel, Pepe Barroso y muchos más. Eran veladas de puertas abiertas para los muchos amigos, y amigos de amigos, de Bosé. Con el tiempo las reuniones se hicieron más reducidas hasta que desaparecieron. La vida del Amante Bandido se hizo cada vez más hermética, y salvo en momentos excepcionales o cuando se encontraba en un grupo fiel, era raro que contara intimidades.

Una de las últimas veces fue en una cena en el hotel Palace con cuatro periodistas que quedábamos habitualmente con personajes en unos encuentros donde casi todo era off de record. Ya en aquel momento nos contó que le gustaría ser padre. Y ahí quedo la cosa. Por eso resultó tan sorprendente cuando hace ocho años anunció a través de sus redes sociales que acababan de nacer los mellizos. Y volvió a dar la campanada cuando tiempo después relató en la revista Shangay que no eran dos bebés sino cuatro los que formaban parte de la unidad familiar junto con el que era su pareja.

La demanda de su ex

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Miguel Bosé y Nacho Palau en una fotografía de 2004.

Una persona invisible, sin nombre y sin filiación pública. Lo único que sabíamos era que compartían esos bebés que en los primeros años se criaron en el famoso chalet de Somosaguas. Ahora hemos sabido que la pareja se llama Nacho Palau, que llevaban 26 años juntos, que nació en Valencia, que es padre de dos de los mellizos y que aceptó (entiendo que por decisión personal) ser la sombra de Miguel Bosé.

Lo más sorprendente es que esta información la ha hecho pública Palau al interponer una demanda el pasado 18 de octubre para que los cuatro niños no vivan separados. La ruptura de los padres originó el dTodas las entradasesmembramiento familiar: Miguel se quedó con sus mellizos y Palau con los suyos en una decisión aparentemente no consensuada por ambos. La pelea judicial no ha hecho más que empezar. Palau está dispuesto a llegar al Tribunal de Estrasburgo si es necesario.