Marta Ortega y Carlos Torretta boda

El traje de la novia fue uno de los secretos mejor guardados. Marta Ortega no defraudó y sorprendió con su Valentino.

Las expectativas eran grandes. Una boda por todo lo alto dadas las características familiares de Marta Ortega, la novia heredera de la sexta fortuna del mundo, según Forbes. Por lo tanto, se sabía que esta segunda boda de la hija de Amancio iba a resultar, al menos, tan llamativa como la anterior. Los invitados sólo tenían que pagar el desplazamiento ya fueran en tren, avión o coche. El resto, con hotel incluido, corría a cargo del padre de la novia.

En el hotel se montó un espectacular salón de belleza con maquillaje, peluquería y hasta manicura por si alguna invitada lo necesitaba. Por supuesto, también era gratis el servicio de lavandería y plancha, así como los regalos personalizados. Para las chicas, una barra de labios de una de las marcas de belleza francesa que utilizan las top de la moda. Cuesta 160 euros, aunque, en este caso, al ser un diseño exclusivo con las iniciales de los novios en la base, el precio era superior. Para los que quisieran apuntarse hubo mariscada a mediodía.

Una celebración por todo lo alto

Marta Ortega y Carlos Torretta boda

Carlos Torretta y Marta Ortega llegando a la fiesta por su boda.

Los invitados hablan de lo impactante que resultaron los tres días de celebración y, sobre todo, la fiesta post boda en la hípica Casas Novas, totalmente rediseñada para la ocasión. Donde está ubicada la pista de competición se fabricó un bosque encantado con miles de luces disimuladas por el ramaje que simulaban luciérnagas, y arreglos florales diseñados por Thierry Boutemy, uno de los floristas más reconocidos del mundo. Por supuesto, no faltó la tarta nupcial compuesta por una sola base circular de metro y medio de altura que, una vez que los novios la inauguraron, muchos de los invitados fueron cuchara en mano a catarla.

Música en directo para la pareja

Marta Ortega y Carlos Torretta boda

Jon Kortajarena fue uno de lo ilustres invitados a la boda de Marta Ortega. En la imagen se le puede ver bromeando con su amiga. / Redes sociales.

Como era de esperar, la música también fue protagonista. Lo que nadie sabía era que estaría presente de la mano de estrellas internacionales con una agenda repleta de actuaciones y cuyo caché para fiestas privadas puede superar fácilmente el millón de euros. Por ejemplo, Norah Jones cobraba hace dos años 85.000 dólares por actuación, el vocalista de Coldplay, Chris Martin, cerca de 750.000 dólares y el joven genio del jazz Jamie Cullum una cifra parecida.

Estos tres artistas formaron parte de la sorpresa musical que dejó con la boca abierta a los invitados. Uno de ellos, comentaba: “No nos lo podíamos creer cuando subió al escenario Chris Martin. Resultó espectacular escucharle en un lugar donde no te lo esperas. Y muy bonito cuando Carlos y Marta salieron a bailar. Ella parecía un hada vestida con un diseño precioso todo dorado y con la espalda al descubierto. Se les ve muy enamorados”. En cualquier caso, el momento más tierno fue cuando Amancio Ortega besó a su hija y abrazó a su yerno. Mientras, le decía: “Cuídala”, contaron testigos presenciales. Destacaron la discreción del empresario y su mujer, Flora Pérez, padres de la novia; también la del diseñador Roberto Torretta y Carmen Echevarría, que estuvieron muy arropados por la familia de Marta.