Julio Iglesias y su invisibilidad veraniega: ¿Por qué no quiere que le vean?

Julio Iglesias permanece alejado del foco mediático.

Julio Iglesias está a punto de instalarse en Las Cuatro Lunas. El impresionante cortijo que tiene la singularidad de que la mitad de la finca pertenece al municipio de Ojén y la zona de las piscinas a Marbella. Hace unos años, el cantante intentó que la inmensa parcela, más de cuatrocientas hectáreas, tuviera un mismo IBI (impuesto de Bienes Inmuebles). La petición que solicitó Iglesias era que la finca perteneciera solo a un municipio y no a dos. Y, además, que pudiera elegir el que tuviera menos coste económico.

No pudo ser, y Las Cuatro Lunas sigue con su frontera doméstica. Cuando la compró también tuvo que hacer malabares. La vivienda propiamente dicha pertenecía a un magnate libanés, y la parte del terreno que da a Marbella, a Curro Romero. Tuvo que negociar con los dos, y me contaban que fue más complicado llegar a un acuerdo con el torero de Camas que con el bimillonario propietario.

Se niega a aparecer en público

Julio Iglesias y su invisibilidad veraniega: ¿Por qué no quiere que le vean?

Julio Iglesias en uno de sus últimos conciertos.

Sea como sea, esta casa es su preferida. Al menos, así me lo contaba cuando estuvo alojado en el centro de bienestar Sha Wellness Clinic en Altea. Al día siguiente tenía una gala en Benidorm, y acudimos a la cita. Cuando terminó, nos recibió a tres periodistas que le conocíamos de siempre. Y lo que confesó era que le encantaría vivir en su casa de Ojén: Allí me encuentro en paz, me gusta pasear por el campo, ver mi huerta, tomarme los huevos que ponen mis gallinas, bañarme en la piscina mirando al mar. Soy feliz ”. “¿Y por qué no lo haces?”, le dijimos. Su respuesta nos sorprendió: “Aún no estoy preparado”, y zanjó el tema. Decía al principio de este texto que aún no se sabía si había llegado, y es posible que cuando lean esta información ya esté en su paraíso terrenal.

Quienes sí están son las hijas, Cristina y Victoria, y sus dos hermanos pequeños. Los mayores prefieren por ahora hacer su vida, y, que se sepa, no están viviendo en la finca. La invisibilidad de Julio Iglesias tiene una razón de ser. Una vez que Javier Santos ha ganado la demanda de paternidad que interpuso contra él, el cantante no quiere aparecer en público para no dar explicaciones de un tema que perjudica su imagen. El que ha sido hasta ahora supuesto hijo lleva cuarenta y dos años reclamando su derecho a ser reconocido. Primero fue su madre, María Edite, mientras fue menor, y después Javier recogió el testigo. Negarse, como lo ha hecho, a una realidad no le favorece. Hay muchos de sus seguidores en las redes sociales que critican su egoísmo y su falta de generosidad.

Julio Iglesias interpondrá recursos

Julio Iglesias y su invisibilidad veraniega: ¿Por qué no quiere que le vean?

La sentencia del juez zanjó que Javier Sánchez es hijo de Julio Iglesias.

Fernando Osuna, el abogado de Javier, me explicaba que “casi seguro que interpondrá recursos en todas las instancias que pueda, pero esa tozudez le perjudica. Su imagen se está deteriorando cada vez más y él lo sabe. Por mucho que no lo quiera aceptar tiene un hijo que ha sufrido la humillación de ser rechazado. Y eso es muy duro. Por eso, lo que nosotros haremos en breve será poner una demanda por daños morales y psicológicos, y pediremos una indemnización. Ya lo hicimos con el hijo de Carlos Baute”. Este embrollo judicial ha hecho que Julio Iglesias no se deje ver por Marbella, ni tampoco Miranda y las niñas, que eran asiduas a los conciertos de la Starlite. La razón de ese encierro tiene mucho que ver con el enroque de Julio Iglesias respecto a su noveno hijo.