Ausencias y reconciliaciones: de las reinas Sofía y Letizia a Isabel Pantoja

Las reinas Letizia y Sofía derrocharon complicidad en la última Misa de Pascua.

La Semana Santa de este año ha dado mucho de sí. Y no solo por las apariciones de famosos en procesiones, sino también por las ausencias. En el primer grupo se encuentran los fijos, como son el duque de Alba y sus hijos, Ana Rosa Quintana y su familia, Antonio Banderas, los hijos de Nati Abascal y los hermanos Rivera con sus respectivas. Esta vez se ha echado de menos a Eugenia Martínez de Irujo, que nunca se había perdido la parada del Cristo de los Gitanos en la verja del palacio de Dueñas, una tradición que servía a la hermandad para agradecer a la duquesa de Alba su apoyo económico en la restauración de la iglesia.

Esta vez el Duque y sus hijos recibieron el paso, Eugenia prefirió cambiar de aires y se fue con Narcis Rebollo y Jesús Calleja de turismo: primero León y después Galicia, con parada y fonda en un lugar muy especial, Quinta Sacra, en plena Ribeira Sacra (Lugo). Paseo por el Miño y visita a las cascadas de Aguas Caídas. Y tampoco se dejó ver por el palacio de Dueñas su hermano Cayetano. El duque de Alba y el conde de Salvatierra tienen maneras diferentes de ver la vida, y, sobre todo, de cómo se debe estructurar y manejar la Casa. Las diferencias comenzaron al morir Cayetana y siguen sin resolver.

Expectación en la Misa de Pascua

Ausencias y reconciliaciones: de las reinas Sofía y Letizia a Isabel Pantoja

Eugenia Martínez de Irujo ha pasado la Semana Santa con Narcís Rebollo.

También faltó a la cita procesional malagueña Carmen Borrego. En su caso, la decisión tuvo un motivo afectivo importante. Hace unos meses murió en Santander su tío, al que estaba muy unida, y quiso estar con su familia cántabra. El resto de la saga Campos, con Teresa al frente, mantuvieron la tradición y se asomaron a los balcones como han hecho siempre. Hubo ciertas críticas al estilismo de Alejandra, la hija de Terelu. Los más conservadores lo consideraban poco acorde a la situación. La joven, que estuvo con su novio, no iba muy diferente a otras chicas de su edad. Es lo que tiene ser la nieta de la Campos, que todo se magnifica.

Y bajo la lupa (como no podía ser de otra manera) han estado los Reyes, sus niñas y la abuela real en la misa de Resurrección en la catedral de Palma. El desencuentro del año pasado fue tan violento que había un interés especial en ver cómo se comportaban este año. La puesta en escena estuvo controlada por don Felipe, pendiente de su madre. Quizá llamó la atención que la reina Letizia dejara fuera del paraguas protector a doña Sofía cuando empezó a chispear. Era lo suficientemente grande para haber dado cobijo a la abuela real. Tuvo que ser el personal de protocolo el que la tapara hasta llegar a la iglesia.

Isabel Pantoja a Supervivientes

Ausencias y reconciliaciones: de las reinas Sofía y Letizia a Isabel Pantoja

Isabel Pantoja ya se encuentra en Honduras.

Me cuentan que durante la misa no hubo momentos tensos, y que se dieron un beso en la liturgia de la paz. Igual que la princesa de Asturias y la infanta Sofía a la abuela. La ausencia de don Juan Carlos resultó muy llamativa, y por parte de la Casa Real no hubo explicación. Hubo rumores para todos los gustos. Unos le colocaban en Coruña con sus amigos gallegos y otros en una finca de Extremadura propiedad de un importante empresario. Por cierto, de quien todos hablaban tanto en Sevilla como en Palma era de la “superviviente” Isabel Pantoja. Ya está en Honduras para reconciliarse con el mundo.