Isabel Pantoja vs. Isa P: la “Pantoguerra” está al rojo vivo

Isabel Pantoja y sus hijos se encuentran inmersos en una batalla familiar.

Durante un tiempo, Isabel Pantoja se hizo invisible. Se encerró en su castillo de Cantora, al que prácticamente no accedía nadie. Las únicas referencias eran su hermano Agustín y la abuela Ana. A veces se asomaba Kiko con sus niñas y otras (las menos) Chabelita dejaba al hijo y se marchaba. Isabel tiene pasión por los nietos y me dicen que sobre todo por Albertito. Un niño muy cariñoso, muy gracioso y muy andaluz que la ha alegrado la vida en tiempos difíciles. La agenda de visitas se alargaba hasta la sobrina Anabel, que era la defensora de la tita en Sálvame, y el arquitecto amigo y asesor por derecho, Fernando Pinilla.

Este señor, junto con Cristina (conocida como “la piloto” por la profesión de su marido), son dos de las personas que han estado junto a la artista sin beneficio ni mediático ni monetario. Incluso en algunos momentos prestando ayuda económica. Fernando Pinilla es quien la asesora en los temas profesionales y, según me contaba el colega Daniel Carande, quien ha supervisado los últimos contratos y ofertas que la llegan.

Isabel Pantoja, cargada de compromisos profesionales

Isabel Pantoja vs. Isa P: la “Pantoguerra” está al rojo vivo

Mientras en lo personal Isabel Pantoja vive una guerra familiar, en lo profesional no para de cerrar contratos con Mediaset.

La relación con este arquitecto discreto se remonta a la muerte de Paquirri. Un día apareció en Cantora para devolver el dinero que le había prestado o adelantado el torero. De esa deuda nada sabía la viuda y por lo tanto podía haberla dejado en el limbo. No lo hizo y a partir de ese momento para Pantoja fue una especie de ángel de la guarda del que, imagino, se distanció en la época oscura de Julián Muñoz.

Todo cambió cuando Isabel decidió salir de su exilio y se hizo visible a través de sus participación en el programa Supervivientes, donde la única trama que interesaba (por lo menos para mí) eran sus peripecias en la isla y sus relaciones con el resto de habitantes. La verdad es que nunca hubiera imaginado su presencia en este tipo de realities. Una vez que retomó la vida mediática volvió a ser el hilo conductor de todos los que se cobijan bajo su manto o se benefician de su condición de colateral por cuestiones que nada tienen que ver con la profesionalidad de la titular.

Irene Rosales da la espalda a Chabelita

Isabel Pantoja vs. Isa P: la “Pantoguerra” está al rojo vivo

En su debut como cantante, Isa P se ha quejado de la falta de apoyo materno.

Por cierto, ya se sabe que presentará las campanadas junto al querido Jesús Vázquez, que formará parte de un jurado musical y que puede que sea la protagonista de un programa de cocina y otro de entrevistas tipo al de Bertín Osborne. La vida profesional más o menos encauzada. Pero, en cambio, la “pantoguerra” esta servida. La hija, Chabelita, convertida en Isa P desde que inició su carrera profesional con un solo single, se ha quejado de la falta de apoyo materno en su presentación como solista, “y eso que la había encargado sushi”, dijo.

Los hermanos a tortas. Kiko, muy poco acertado con su comentario ordinario hacia ella, no recuerda cómo era él cuando se convirtió en mayor de edad y los disgustos que se llevaba su madre. Anabel Pantoja, la sobrina, no tiende puentes y se escuda en el “no me consta” (apodo de Federico Jiménez Losantos) para no dar la razón a Isa P. Y la última en entrar en escena ha sido la nuera, Irene Rosales, que siempre me había parecido una chica discreta con una familia ajena a los Pantoja estructurada. Ahora también le ha dado la espalda a Chabelita llamándola sinvergüenza. La “pantoguerra” seguirá dando mucho de sí. Y a Pantoja habría que contratarla en el INEM como conseguidora de empleos.