Georgina, viaje relámpago en jet a Madrid sin Ronaldo

Georgina fue la estrella invitada en los premios Sesderma.

A Georgina le sigo desde que se hizo novia de Ronaldo. La verdad es que casi nadie daba un duro por esta pareja. El perfil de ella era muy parecido al de otras novias intercambiables en el mudo afectivo de las estrellas del fútbol. Chica despampanante con biografía desconocida y con ganas de convertirse en personaje famoso. La joven trabajaba en una de las tiendas de lujo en el barrio de Salamanca del que era asiduo comprador CR7, que empezó a tontear con la dependienta. Después llegaron las citas más o menos clandestinas hasta que les pillaron.

Georgina perdió el empleo porque el responsable que fuera decidió que no daba buena imagen. En la puerta solía haber agencias y según el criterio de la empresa asustaba a los clientes millonarios que acudían al comercio. Esta situación le costó su trabajo a la bella Georgina. Ahí fue cuando Ronaldo quiso echarle un cable y le contrataron en Prada.

Radiante y encantadora

Georgina, viaje relámpago en jet a Madrid sin Ronaldo

Georgina fue la encargada de entregar un premio a India Martínez.

En todo ese tiempo la chica de Jaca mantuvo un perfil muy bajo. Después se quedó embarazada, nació Alana Martina y se convirtió en madre adoptiva de los otros tres hijos del futbolista. Georgina no tuvo una vida fácil. Sus padres se separaron y las dos hermanas Rodríguez tuvieron que buscarse la vida. Desde pequeña había dado clases de baile y según su profesora de la academia de Jaca tenía grandes dotes y podía haber sido una primera bailarina de cualquier compañía internacional de ballet. Era una niña que se esforzaba muchísimo y nunca se quejaba. A las dos hermanas les tuve siempre mucho cariño y me dio pena que se marcharan de Jaca. Sé que estudio con una beca en Londres y al cabo del tiempo lo dejó, pero desconozco las razones”, me contaba su mentora cuando coincidí con ella en un programa de la TV de Aragón.

Hace unos días, Georgina fue uno de los rostros conocidos que acudieron a la fiesta organizada por el doctor Gabriel Serrano, dueño de los laboratorios y clínicas Sesderma con sede en Valencia. El motivo era la entrega de unos premios a mujeres relevantes en diferentes áreas profesionales y que presentaron Cristina Tarrega, Jordi González y Javier Sardá en el transcurso de una cena de gala en la Las Ventas.

Georgina, invitada estrella

Georgina, viaje relámpago en jet a Madrid sin Ronaldo

Georgina y Cristiano podrían estar más cerca que nunca de darse el «sí, quiero».

La sorpresa de la noche era Georgina, que apareció radiante, encantadora y sin necesidad de llevar palmeros a su alrededor. Había llegado directa desde Milán en vuelo privado sin coste alguno para Sesderma. Hablé con ella y le comenté lo mucho que le apreciaba su antigua profesora, que me alabó sus capacidades desde muy niña con la danza. Y fue Georgina quien me dio las claves de su abandono: “Lo tuve que dejar porque es una carrera que para estar en los primeros puestos hay que invertir mucho tiempo y sobre todo matricularte en cursos y academias importantes. Económicamente no podía y lo dejé. Sigo bailando y ejercitando puntas”.

Le pregunté si sus niñas cuando crezcan aprenderán danza. “Si ellas quieren por supuesto. En casa cuando estamos en el gimnasio quieren hacer gimnasia y bailar conmigo”, aseguró. Le comenté que eran muy bonitas las imágenes familiares que publicaba en sus redes sociales y me respondió que era feliz y disfrutaba de los niños y de Cristiano: “Es un buen padre y formamos un buen equipo”. Días después de esta conversación, el futbolista le declaraba su amor públicamente.Es una persona fantástica, estoy enamorado de ella, es la madre de mis hijos. Nos casaremos algún día, seguro; También es el deseo de mi madre”, manifestó.