Los Sussex y Bigote Arrocet buscan sus exilios dorados

Los Sussex y Bigote Arrocet buscan sus exilios dorados

La vuelta de las navidades suele ser un periodo de calma chica. Han desaparecido los arbolitos con regalos y luces, ya no hay niños famosos vestidos de elfos con papis y estilismos imposibles, mascotas con cuernos de renos y así imágenes que abarrotaban Instagram. Y en el caso de ser superfamosos, reportajes en forma de exclusivas como el bautizo de Miguel Verdasco Boyer. A diferencia de su hermana Tamara que se ha convertido en un personaje de primera fila y la reina gourmet, la pequeña es más “desaboróa”, que diría Lola Flores. Con ese panorama navideño este mes se presentaba con pocas noticias relevantes.

Y resulta que no, que ha sido todo lo contrario. La deserción del príncipe Harry renunciando a su identidad real se ha convertido en el gran temazo. Los medios británicos están que se frotan las manos y la reina Isabel hasta la corona de los problemas que le ocasionan sus hijos y descendientes. Ahora que la cosa iba relativamente tranquila una vez que el príncipe Andrés permanecía invisible, van los Sussex y la montan. Me contaba una colega que vive en Londres que no recordaba esta especie de tsunami en la corte británica desde la época del divorcio de Lady Di. Una de las últimas noticias relativas a Meghan es su posible entrevista bomba.

Los duques de Sussex, en el punto de mira

Los Sussex y Bigote Arrocet buscan sus exilios dorados

Los duques de Sussex en su última aparición pública en la Casa de Canadá en Londres.

“Tom Bradby es un periodista amigo de los Sussex que ya hizo un reportaje de los dos cuando estuvieron de viaje oficial en África. A él le dijeron públicamente la gran presión que estaban sufriendo. Sobre todo Markel que no estaba acostumbrada a ese tipo de ataques hacia ella. Dice Bradby que mejor que Buckingham les deje tranquilos porque parece ser que algunos de los miembros de la familia han tenido gestos racistas y clasistas hacia la exactriz”, me asegura la colega.

Y mientras en Londres el tema conversación en los ambientes sociales y periodísticos es el problemón que se le presenta a la reina Isabel, Bigote Arrocet, el ex novio de Teresa Campos, eligió la capital del Reino Unido para quitarse de en medio. Allí vive su hijo y busco refugio en su casa. Por ahora la única que ha hablado ha sido Teresa dando su versión y las hijas apoyando a la madre. No sé cómo acabara esta historia pero creo que hay un capitulo sin cerrar. Y cuando digo que hay flecos sueltos sé porque lo digo. Una reconciliación es más factible que los Sussex vuelvan a ejercer de duques.

La ruptura de María Teresa 

Los Sussex y Bigote Arrocet buscan sus exilios dorados

Como ha confirmado la propia María Teresa, Edmundo dio por terminada su relación mediante un mensaje de Whatsapp.

Conozco a la Campos desde hace años, trabajé con ella y la considero una gran profesional. Es generosa, tiene criterio, sabe organizar equipos y también un carácter que puede explotar en cualquier momento. Recuerdo en la boda de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin cuando en pleno directo y a punto de aparecer la novia, alguien cortó la conexión para meter un anuncio. Estábamos en un ático y los gritos de la presentadora por el error garrafal se escuchó en la calle. La furia (y con razón) dio paso a la risa y los chascarrillos.

Aún hoy recuerda ese momento: “cómo estaba en directo no sabía a quién tenía que matar”, Cuento esto para explicar cómo Bigote y ella son el yin y el yan. Mientras al cómico le horrorizan los enfrentamientos Teresa no se calla. “Lo que le echa en cara es que no tuviera valor para decir esto se ha acabado. Mandar un Whatsapp es de adolescentes y Edmundo es un señor de 70 años y con mucho mundo amoroso a sus espaldas”, me dice un amigo de la periodista. Por el momento, la demanda que anuncio que interpondría contra los que supuestamente le han calumniado no se ha materializado. Habrá que esperar al próximo capítulo.