Doña Sofía, el nexo de unión de la familia real con los ciudadanos

Doña Sofía actúa como nexo entre la familia real y los ciudadanos.

A falta de posado familiar o de imágenes domésticas de nuestra familia Real, que por otra parte son habituales en otras casas reinantes, doña Sofía ha vuelto a convertirse en ese nexo de unión que tanto echamos de menos los ciudadanos. En una ocasión pregunté a uno de los responsables de Zarzuela esta falta de imágenes que fueron habituales cuando el hoy Rey y sus hermanas eran pequeños. Incluso, siendo aún solteros los tres, las reuniones navideñas eran mucho más visibles que ahora.

El funcionario me contestó que dependía exclusivamente de la decisión del monarca, en aquel momento don Juan Carlos. Y sobre todo de doña Sofía, que sabía que ese tipo de informaciones y fotos no institucionales favorecían la imagen de unidad de la Corona. Recuerdo las portadas de las revistas de entretenimiento de aquellos años donde aparecían los niños Borbón Grecia recibiendo en presencia de su madre a Melchor, Gaspar y Baltasar en el ayuntamiento de Madrid. La mayoría de las veces junto a los primos Gómez Acebo, Zurita y Borbón Dos Sicilias.

Escasas apariciones públicas

Doña Sofía, el nexo de unión de la familia real con los ciudadanos

Cuando eran pequeños, Victoria Federica y Froilán no se perdían la cabalgata de Madrid.

Con el tiempo y la edad desaparecieron estos encuentros con la “realeza de Oriente” que servían para compartir con el resto de ciudadanos la magia de una noche que solo existe en España. Salvo los hijos de la Infanta Elena, que sí acudían durante años a la cabalgata de Madrid, y los Urdangarin a la de Barcelona, sin que hubiera problemas para fotografiarlos, las niñas Borbón Ortiz nunca se han dejado ver, excepto hace unos años en la de Pozuelo de Alarcón y gracias a un ciudadano paparazzi que consiguió salvar las imágenes y ofrecerlas gratis total.

Yo tuve la suerte de ser una de las receptoras de esas fotos en las que se veía a la infanta Sofía en los hombros de su padre y a Leonor en los de un amigo de su padre. Aquella tarde hubo sus más y sus menos con los escoltas que no tenían más remedio que cumplir órdenes. Nada de fotos. Creo que esa fue la última vez que los ciudadanos tuvimos constancia que las niñas reales también disfrutaban de una de las tradiciones más bonitas y familiares de la Navidad.

Doña Sofía disfruta de sus nietos

Doña Sofía, el nexo de unión de la familia real con los ciudadanos

A la reina Sofía le gusta compartir planes familiares con sus nietos.

De hecho, este año Felipe, doña Letizia y sus hijas desaparecieron del mapa tras la cena de Nochebuena en Zarzuela y la comida de Navidad en la “casa de Asturias”, como llaman los amigos de don Felipe a su residencia al ondear la bandera del principado en la entrada de la casa. Cuento todo esto para señalar el papel de la reina Sofía como presencia pública en estas pasadas navidades. A falta de paseo por la plaza Mayor y la merienda en la chocolatería San Ginés, la abuela real ha querido disfrutar de sus nietos Urdangarin y Marichalar.

Con los primeros acudió a uno de los restaurantes preferidos de Don Juan Carlos, en el barrio de Salamanca, junto a la infanta Elena. Otro día salió con Irene Urdangarin y otro más con Juan Valentin, el primogénito de la infanta Cristina al que llevó al teatro Real a un concierto benéfico. Estas salidas familiares deberían ser mas cotidianas y en ellas deberían participar la heredera Leonor y su hermana Sofía. La visibilidad hace el cariño.