Cayetano, el hijo de la duquesa de Alba, se “desnuda”

Cayetano ha publicado un libro titulado «De Cayetana a Cayetano».

Cayetano Martínez de Irujo ha sido siempre el más expansivo de los hijos de la duquesa de Alba. Y cuando me refiero a este perfil de su carácter, lo hago tanto en positivo como por lo contrario. A diferencia de sus tres hermanos mayores, (Carlos, Alfonso y Jacobo), que decidieron hace muchos años ser invisibles mediáticamente, el duque de Arjona (que es el título que le tocó) ha sido personaje igual que Eugenia o, en menor medida, Fernando. Este último es el gran componedor de la familia Alba y el que mejor imagen tiene para la prensa. Quizá por estar en tierra de nadie en el organigrama de los hijos de la añorada duquesa y no tener la apostura física del resto de sus hermanos varones.

A Fernando nunca le he visto complicarse la vida ni tan siquiera en los tiempos en que tuvo un protagonismo no buscado por unas revelaciones de una tercera persona absolutamente fuera de lugar. Con cada salida estratosférica de su hermano jinete, le pregunto su opinión y siempre me contesta lo mismo con su sonrisa afable: “Qué quieres que te diga, son las cosas de Cayetano. Me preocuparía si quien las dijera fueran Alfonso o Carlos, pero de él no me sorprende”.

Bárbara Mirjan, el gran apoyo de Cayetano

Cayetano, el hijo de la duquesa de Alba, se “desnuda”

Cayetano asegura ser muy feliz al lado de su actual novia, Bárbara Mirjan, casi 30 años menor que él.

Este verano, cuando ya se sabía que el ex de Genoveva Casanova tenía previsto publicar en septiembre una especie de memorias bajo el título De Cayetana a Cayetano, me encontré con Fernando en la gala solidaria de Starlite en Marbella. Ya se había filtrado que iban a dar de qué hablar y al comentárselo me respondió: “Para la prensa muy bien, para nosotros fatal. Me imagino que volverá a contar lo que ya ha dicho en varias ocasiones, que mi madre no nos hacía mucho caso, pero en aquella época era así”.

Efectivamente, hay capítulos relativos a su complicada infancia y juventud en los que dice que a los 16 años hacía lo que le venía en gana y que ninguno de los habitantes del palacio de Liria se daba cuenta si dormía o no en casa. Un nacimiento en cuna de oro con muchas carencias afectivas que no ha solucionado hasta hace relativamente poco cuando tomó la decisión de marchar a Estados Unidos a tratarse de sus adicciones. Me alegro por él. Creo que su novia, Bárbara Mirjan, una chica de veintipocos años, ha tenido algo que ver en esa toma de conciencia y cambio de rumbo vital sin aditamentos venenosos.

Un libro que dará que hablar

Cayetano, el hijo de la duquesa de Alba, se “desnuda”

En la imagen, Cayetano Martínez de Irujo junto a sus hijos en el funeral de su madre, la duquesa de Alba.

Me ha impactado la etapa en la que reconoce que estaba enganchado a la droga: “La cocaína me perturbó. Vivía con una obsesión: seducir a mujeres. Ninguna se me resistía”, cuenta en una entrevista para XL Semanal. Creo que siendo quién es y en la repercusión de estas declaraciones, su decisión de hacerlo público me parece valiente. Ahora se entienden esos cambios bruscos de humor, algunos de los cuales he sufrido. Recuerdo el año pasado cuando, con motivo del aniversario de la muerte de su madre, organizó una misa en Sevilla a la que no fue ningún hermano.

La razón que me dio el duque de Alba era que ese recuerdo religioso se celebraría en la capilla del palacio como se hacía también en la fecha en la que murió su padre Luis Martínez de Irujo. Cuando se lo comenté se enfadó mucho, sin percatarse que no había que matar al mensajero, sino arreglar esas cuestiones con sus hermanos. Ahora tiene otro talante, como se pudo ver en el documental que emitió Lazos de Sangre. Él es consciente de lo mucho que va a dar de sí su libro.