El drama de Carmen Cervera con su hijo Borja

La baronesa Thyssen está pasando por duros momentos: su colección de arte y su hijo le quitan el sueño.

Carmen Cervera no se encuentra en su mejor momento. Por un lado está el tema profesional, y por otro la preocupación por su hijo Borja. La Fiscalía de Madrid pide para él tres años de cárcel y una multa de un millón de euros. Voy por partes. El asunto del acuerdo de alquiler de su colección privada de pintura con el Gobierno no tiene fecha de firma. Es más, por ahora no hay ni tan siquiera negociaciones para cerrar este capítulo que lleva coleando varios años.

La baronesa está muy harta de que le den largas, por su parte el Ministerio de Cultura tiene otras cosas que considera más importantes que negociar con Carmen Cervera. Hace poco uno de los responsables de dar el visto bueno me contaba que el problema era el presupuesto que barajaba Tita. “La colección es buena y hay cuadros de mucho valor, pero esos son precisamente los que no tendrían que salir de España para muestras itinerantes. Es como si alquilas una casa con antigüedades y cuando te vas a vivir el dueño te dice que los muebles de calidad no los vas a poder disfrutar. Pues algo así pasa con la colección”.

Carmen Cervera en un complicado momento 

El drama de Carmen Cervera con su hijo Borja

El asunto del acuerdo de alquiler de su colección privada de pintura con el Gobierno no tiene fecha de firma.

En una ocasión -antes de una de las muchas moratorias- la baronesa llamó al ministro Méndez Vigo para comunicarle que se llevaba la colección, que estaba harta y que “¡hasta luego, Mari Carmen”. El responsable de Cultura le contestó que sentía esa decisión pero que no podía ofrecer ninguna alternativa más allá de seguir negociando. Mi fuente me cuenta que Tita se echó atrás: “En realidad no quiere que esté en ningún otro lugar, y la propuesta que planteó para el museo de Dubai nunca fue firme. Se queja de cierto maltrato y puede ser que algo de razón tenga”.

En una de las cenas en las que coincidimos me contaba ese malestar por el poco reconocimiento hacia ella cuando “gracias a mí, la colección de mi marido se quedó en Madrid, y yo renuncié a mi parte de herencia para que sus hijos no dieran la lata. El museo se colocó en un barrio regular y ahora hay edificaciones remodeladas y hoteles que tienen como valor añadido que se encuentran en el “entorno Thyssen”.

Los problemas de Borja Thyssen 

El drama de Carmen Cervera con su hijo Borja

Borja y Blanca, de momento, no se pronuncian sobre sus problemas con el Fisco.

Este es uno de los frentes que tiene abiertos, pero el otro es mucho más peliagudo y es el que, en realidad, le quita el sueño. La Fiscalía pide para Borja y Blanca tres años de cárcel y un millón de euros de multa por un presunto fraude fiscal. Recurrieron, y hace unos días la Audiencia de Madrid ha rechazado el escrito, con lo cual el matrimonio tendrá que sentarse en el banquillo de los acusados. Hasta ahora el hijo tampoco ha querido pactar aunque sí lo podría hacer el mismo día que comience el juicio.

Borja Thyssen aduce, para no dar su brazo a torcer, que tiene pasaporte suizo, que su fiscalidad está en Andorra y que los cinco millones de dólares que recibió de Caravaggio Trust, de la herencia del barón, estaban exentos de IRPF. Por lo tanto, que no ha cometido ninguna irregularidad. A diferencia de su hijo, Carmen Cervera sí sabe el peligro que rodea a Borja, y no hace más que recordar que Isabel Pantoja fue a la cárcel con una condena mucho menor. Así están las cosas en el entorno de la baronesa, que sigue dividiendo su vida entre Andorra y sus obligaciones en España.