Dos bodas para recordar y una madre coraje

Este 2018 ha estado protagonizado por las bodas y la incasable lucha de Ana Obregón y su hijo Álex.

Cerrar un año para abrir el siguiente es una tarea complicada en nuestro mundo informativo. Bodones como el de Meghan Markle y Harry, pasan a un segundo plano cuando se analiza lo que dio de sí el enlace del futuro duque de Alba, Fernando Fitz-James Stuart y Sofía Palazuelo o el de la heredera de Inditex. Durante semanas y semanas hubo previos con informaciones que analizaban desde los malos rollos entre los miembros de la familia de la novia hasta el lugar presidencial que ocupó Alicia Koplowitz, a la derecha de Carlos Fitz-James en el convite nupcial.

En su día hablé con el duque para confirmar si ese detalle de colocar a la empresaria a su derecha significaba un reencuentro. Y si creía en el famoso dicho que asegura que de una boda sale otra boda. Con sentido del humor me respondió que no estaba en su mano “Es una cuestión bilateral. Vamos, de dos”. Para los que no estén al tanto, cuando eran muy jóvenes formaban parte de la misma pandilla, y tontearon. Y en el 2008 mantuvieron un romance casi secreto, que terminó dos años después.

Un año de bodas

Dos bodas para recordar y una madre coraje

A los pocos minutos de la boda, la prensa recibía las fotos del enlace Marta Ortega y Carlos Torretta.

También llamó la atención, y en eso igualaba a Meghan Markle, que no hubo padre que acompañara a la novia. El señor Palazuelo no quiso, no pudo o no le dejaron (que todo era posible) estar en el Palacio de Liria. Utilizando la famosa frase del añorado general Sabino Fernández Campos, jefe de la Casa de su Majestad, que desmontó el golpe de Estado del 23 F: “Ni está ni se le espera”. Con la hoy condesa de Sussex pasó tres cuartos de lo mismo. Aunque en este caso el consuegro de la reina Isabel es un pieza.

Para mí, la boda Palazuelo/Fitz-James ha sido una de las noticias del 2108, un año que nos acaba de decir bye. Y la otra fue la de Marta Ortega y Carlos Torretta. Me gustó el detalle, seguramente marcado por Amancio Ortega, de repartir fotos de la pareja minutos después de la ceremonia civil a toda la prensa. No hubo secuestro de móviles al no haber exclusiva, y cada invitado colgó en las redes sociales lo que le pareció mejor. Y ahí radica la diferencia con otros acontecimientos de personajes que prefieren la exclusiva a mantener la intimidad.

Ana, madre coraje

Dos bodas para recordar y una madre coraje

Por último, me gustaría recordar de este 2018 a Ana Obregón. La conozco desde hace mucho, la he entrevistado millones de veces, he viajado con ella dentro y fuera de España, la he visto reinventarse cada vez que ha sido necesario, me he reído con sus cosas, con sus momentos de Antoñita la fantástica, con sus enamoramientos, con sus historietas animadas…

Así es Ana, la actriz multitareas. Pero hoy quiero dedicarle este resumen tan personal del año que acaba de terminar a su vertiente de madre coraje. En momentos tan duros como es la enfermedad de su hijo Alex tiene tiempo para sonreír, bromear y enviar mensajes para dar las gracias. Mi admiración, querida Ana.