Beatrice de Borbón llegó a ejercer como directora de la revista Vogue. En la imagen, junto a su hija Olivia.

Beatrice de Borbón llegó a ejercer como directora de la revista Vogue. En la imagen, junto a su hija Olivia.

Son tiempos difíciles y por eso quiero hacer un homenaje a través de LOVE a Beatrice de Borbón, “la duquesa de las ranas”, como la llamábamos con cariño la prensa. Cualquier objeto, superficie o lo que fuera servía para plasmar este animal que decía traía suerte. Era fácil hacerla regalos. No había que pensárselo mucho. Recuerdo la ilusión que le hizo cuando le llevé un colgante que había comprado en un mercadillo de Costa Rica. Nada importante más allá del valor simbólico. Había olvidado esa anécdota y en Navidades cuando la llamé para desearle lo mejor me lo recordó.

Llevábamos tiempo sin vernos desde que decidió instalarse en Marbella, donde el clima era mucho más benigno para su EPOC, una enfermedad crónica que afecta a los pulmones. Se daba paseos, miraba el mar y disfrutaba de sus nietos respectivos, los dos hijos de Olivia y el pequeño de Francisco. Marbella era su ciudad “aquí soy feliz”, me decía, y me contaba que gracias a su primo Alfonso Hohenlohe viajó hasta el pequeño pueblo de pescadores cuando tenía 18 años y que ya nunca lo abandonó. Allí conoció a su marido, Francisco de Borbón, que también pasaba sus veranos en este lugar. Se casaron y tuvieron a sus tres hijos a los que se dedicaba en cuerpo y alma y compaginaba con su trabajo. Primero como directora de la revista Vogue y después como marchante de arte y promotora inmobiliaria.

Trabajo, amigos y familia

La exduquesa de Sevilla murió en Marbella, donde se marchó a vivir por sus problemas de salud.

La exduquesa de Sevilla murió en Marbella, donde se marchó a vivir por sus problemas de salud.

Muchos de los diseñadores importantes, como Jesús del Pozo, Petro Valverde, Rufete, Manuel Piña, Francis Montesinos, Ágatha Ruiz de la Prada aparecieron en la edición española de la revista cuando solo eran principiantes. “Nos ayudó y nos dio una visibilidad que no teníamos”, contaba el diseñador valenciano, que recordaba ese primer desfile fuera de pasarela en el actual Museo del Traje patrocinado por Vogue. Mientras las modelos desfilaban, Beatrice supervisaba absolutamente todo y sus dos hijas mayores jugaban en el backestage sin molestar, ni incordiar el trabajo de su madre.

En verano sucedía lo mismo. La duquesa organizaba encuentros en su villa y en su jardín nos concentrábamos los periodistas que durante unos meses cambiábamos la redacción de Madrid para informar de lo que sucedía en esa zona de la Costa del Sol. Olivia, Cristina y Francisco hacían los honores a la prensa cada uno a su manera. Las mayores pasaban las bandejas y el pequeño lo que podía. La casa era de puertas abiertas para todos donde niños, informadores y mascotas compartíamos esas tardes que se podían alargar hasta medianoche.

El homenaje a Beatrice de Borbón

La exduquesa de Sevilla murió en Marbella, donde se marchó a vivir por sus problemas de salud.

Beatrice de Borbón ha fallecido tan solo un mes después de la muerte de su hija Cristina.

El apartado mascotas era también peculiar. Convivían perros rescatados de perreras, hurones, gatos y un cerdo vietnamita que a veces Beatrice sacaba a pasear con correa y collar como si fuera un perro. Comentaba con sentido del humor que también tenía derecho a ver mundo. Aún quedaban muchos años para que se estrenara Babe, el cerdito valiente y Beatrice fue pionera en domesticarlos.

Murió el sábado pasado en Marbella. No pudo tener una despedida importante por las restricciones impuestas por la pandemia de coronavirus. Habrá un gran homenaje en agosto al que acudiremos todos los amigos que la quisimos. Será una gran fiesta con una decoración obligada. Ranas por todas partes. Querida Beatrice, descansa en paz.