Arturo Fernández y sus camisas bien planchadas

Considerado el actor más elegante de la escena española, Arturo Fernández estuvo trabajando hasta el pasado mes de abril.

La última vez que estuve con Arturo Fernández fue en Lucio, uno de sus restaurantes preferidos. Acudió con Carmen, su mujer, invitados por la Peña Cuarto Poder, nuestro grupo de periodistas, que ese día ejercíamos de anfitriones. Todos los meses convocamos a un personaje potente y durante el almuerzo se habla de lo divino y humano. En los dos primeros platos se mantiene el off the record, y a los postres se hace la entrevista. Por nuestra mesa de Lucio han pasado políticos, empresarios, cantantes… hombres y mujeres que tienen algo que decir.

Nuestro encuentro con Arturo fue de los mejores al relatarnos miles de anécdotas y ser muy claro en cuanto a su percepción de la vida. Nos contaba que siempre había dicho lo que pensaba, sin importarle las consecuencias que pudieran tener en el aspecto laboral. “Las tuve en su momento cuando dije hace años que mi opción política era el PP, y hubo ciudades en las que no me contrataban. Con lo cual decidí montar mis espectáculos y alquilar los teatros. Nunca estuvieron vacíos, y jamás pedí una subvención. Y me ha ido de cine”.

Gijón se despidió de Arturo Fernández

Considerado el actor más elegante de la escena española, Arturo Fernández estuvo trabajando hasta el pasado mes de abril.

Arturo Fernández junto a Concha Velasco en una de sus últimas apariciones públicas.

Y, efectivamente, así era. En aquella fecha, justo unos días antes de Navidad, actuaba en el teatro Amaya con su producción Alta Seducción y nos invitó a todo el grupo a verlo en vivo y en directo. No había una sola butaca vacía y el perfil del público era muy variado, abundaba la gente joven. En ese sentido, se tomaba a risa cuando los que criticaban su manera de hacer teatro decían que solo gustaba a las señoras mayores de setenta años.

Y con su ironía fina resumía esos comentarios con la siguiente frase: “Pues las debo rejuvenecer, porque llevo sesenta años de actor y me imagino que algunas de esas damas de ochenta deben haber hecho un pacto con el diablo para seguir viniendo al teatro con ciento y pico años”. Y añadía: “A los colegas que dicen que siempre hago lo mismo, que lo hagan ellos. A ver si duraban como yo. Qué mala es la envidia para el que la trabaja”. El galán de galanes cuidaba el vestuario como si fuera para una recepción en el Palacio Real. Solo se quitaba la corbata en sus veranos de Marbella, o los fines de semana cuando disfrutaba del campo.

Vuelve «Cibeles»

Considerado el actor más elegante de la escena española, Arturo Fernández estuvo trabajando hasta el pasado mes de abril.

Propuesta de Teresa Helbig para la temporada de primavera verano 2019.

“Nací en una familia humilde. Vivimos la guerra y la posguerra. Mi padre era anarquista y tuvo que salir de España. Mi madre nos sacó adelante y nunca nos dejó salir de casa si no era limpios, bien peinados y con la camisa planchada, aunque solo tuviéramos dos”. Ahora, con su muerte, sus paisanos le ofrecieron en Gijón el mejor homenaje que se le podía hacer. Acompañaron el féretro hasta la iglesia con aplausos, y después lo mismo en el cementerio. Acuñando tu frase, querido Arturo, solo te decimos “hasta luego, chatín”.

Ya ha empezado la Fashion Week , que para mi sigue siendo la Pasarela Cibeles. Tengo que decir que soy absolutamente fiel a Agatha Ruiz de la Prada y Roberto Verino. El gallego continua innovando y diseñando para que las mujeres estemos estupendas. Cada uno en su estilo, sus puestas en escena me resultan muy atractivas. Del resto de firmas me quedo con Teresa Helbig, que sin hacer extravagancias presenta colecciones espléndida